Elízabeth Romero
El procurador de facto de Derechos Humanos, Omar Cabezas, declaró ayer estar “de acuerdo” en una reelección del cargo en la Asamblea Nacional, pues alega a su favor que “cumple” con los requisitos para continuar en el mismo.
“Estoy de acuerdo, claro, porque he hecho un buen trabajo, yo creo que aquí no ha quedado títere con cabeza, a ustedes les consta que no tengo empacho para llamar al pan pan y al vino vino”, dijo Cabezas.
Los periodistas le preguntaron si ha realizado cabildeos al respecto y respondió: “¿Para qué?”. Mencionó que su “carta de presentación” es lo que él “ha hecho”. “A ustedes les consta que aquí ha habido procurador”, dijo.
El director jurídico del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Gonzalo Carrión, es del criterio que el nombramiento de los funcionarios públicos con cargos vencidos se realizará en los días próximos a las vacaciones de Semana Santa, apostando a que el tema pase inadvertido.
Carrión señaló que no habrá nada nuevo en la Asamblea Nacional, pues “todo está cocinado”.
“Nos imaginamos que lo que van a repartir son migajas, que no perturban a las decisiones de todas las instituciones”, expresó el defensor de derechos humanos.
Mencionó que el Gobierno se puede dar el lujo de repartir cargos, por ejemplo, unas seis magistraturas en la Corte Suprema de Justicia (CSJ), y otras tres en el Consejo Supremo Electoral (CSE), para los opositores “que están haciendo fila”.
Según Carrión, la intención de estos nombramientos es “para que no sigan hablando del tema”.
Sobre posibles reelecciones como las del procurador de facto Cabezas, Carrión indicó que “si van a reelegir al que cuenta los votos a favor del constitucional, al que nos roba las elecciones, cómo no lo van a hacer con este señor que es un militante que hace propaganda” a favor del partido oficialista”.
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