Contar con una serie de dificultades para que una mujer se quede embarazada puede ser una experiencia increíblemente estresante para la pareja.
Ahora, un equipo de investigadores del Centro Médico Wexner de la Universidad Estatal de Ohio (EE. UU.) ha sugerido que este estrés, además, tiene una influencia bastante importante en la infertilidad.
Los resultados del estudio publicados por la revista Human Reproduction y que analiza la revista Muy Interesante demuestra y ratifica estudios anteriores que asociaban los altos niveles de estrés con una reducción en la probabilidad de embarazo.
Para ello, analizaron a 501 mujeres con edades comprendidas entre los 18 y los 40 años sin problemas de fertilidad conocidos y que acababan de empezar a intentar quedar embarazadas.
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