El equipo de Rivas perdió a sus dos líderes. Fue un viernes 13 para el muchacho Yeltsin Solís y el zurdo Mainor Mora. Lo que parecía ser una fiesta en su casa, se convirtió en una noche oscura.
Solís flaqueó con el bate, sin acierto en cinco oportunidades la noche del viernes y tres con las bases llenas, mientras sus piernas temblaban, el corazón con taquicardia y con el sudor de un maratonista. Mora fue sacudido. Finalizó su racha de invicto, tras sucumbir por primera vez en seis juegos en la temporada.
Solís ahora batea .464 de promedio muy por debajo de los .544 de Darrel Campbell, quien conectó siete hits en 12 turnos, mientras que Solís en 13 oportunidades disparó dos cañonazos en su serie.
“Para ser sincero, me he sentido presionado, me da un poco de miedo que la gente piense mal de mí, y que me vayan a acabar en las calles o me digan de que solo a los pícheres malos les bateo, mientras que ante los lanzadores buenos fallo”, indicó Solís, luego de salir con la cabeza bajo los hombros, por la mala serie registrada ante el San Fernando, que cambió golpes con el Rivas el fin de semana.
Mora, por más que intentó sortear a los bateadores de Masaya, no encontró el equilibrio deseado. No cazó a las fieras porque no tuvo oportunidad, pero ahí estaba disfrazado de tirador.
“Sé que ahora ya no llevo un récord perfecto, se acabó la racha. Ellos son un buen equipo, las cosas no salieron bien, pero también los bateadores nuestros no nos ayudaron, no todo depende de mí”, aseguró el lanzador, quien este año pidió el traslado de Granada a Rivas e inició con racha de cinco partidos sin perder, al igual que el también zurdo, Elvin García, de Estelí.
Yeltsin quien ha batallado contra su pesimismo interno y temor a un fracaso anunciado, confía en una mejoría.
“En esta serie me fue mal, pero tengo la esperanza de que el día de mañana saldrá todo bien. Este es mi segundo año. La influencia mediática me afecta, me tiene mal, yo no quedaré de líder, pero ojalá termine sobre los .300 de average”, agregó el jardinero derecho.
Mainor y Yeltsin, aunque perdieron un pedazo de orgullo, saben que el torneo apenas comienza.
Ver en la versión impresa las páginas: 9 B
El equipo de Rivas perdió a sus dos líderes. Fue un viernes 13 para el muchacho Yeltsin Solís y el zurdo Mainor Mora. Lo que parecía ser una fiesta en su casa, se convirtió en una noche oscura.
Solís flaqueó con el bate, sin acierto en cinco oportunidades la noche del viernes y tres con las bases llenas, mientras sus piernas temblaban, el corazón con taquicardia y con el sudor de un maratonista. Mora fue sacudido. Finalizó su racha de invicto, tras sucumbir por primera vez en seis juegos en la temporada.
Solís ahora batea .464 de promedio mu
Mainor Mora el líder del staff de abridores del Rivas, está claro de que una derrota le pasa a cualquiera y tiene el reto de llegar a ganar más de 10 juegos en la liga.
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y por debajo de los .544 de Darrel Campbell, quien conectó siete hits en 12 turnos, mientras que Solís en 13 oportunidades disparó dos cañonazos en su serie.
“Para ser sincero, me he sentido presionado, me da un poco de miedo que la gente piense mal de mí, y que me vayan a acabar en las calles o me digan de que solo a los pícheres malos les bateo, mientras que ante los lanzadores buenos fallo”, indicó Solís, luego de salir con la cabeza bajo los hombros, por la mala serie registrada ante el San Fernando, que cambió golpes con el Rivas el fin de semana.
Mora, por más que intentó sortear a los bateadores de Masaya, no encontró el equilibrio deseado. No cazó a las fieras porque no tuvo oportunidad, pero ahí estaba disfrazado de tirador.
“Sé que ahora ya no llevo un récord perfecto, se acabó la racha. Ellos son un buen equipo, las cosas no salieron bien, pero también los bateadores nuestros no nos ayudaron, no todo depende de mí”, aseguró el lanzador, quien este año pidió el traslado de Granada a Rivas e inició con racha de cinco partidos sin perder, al igual que el también zurdo, Elvin García, de Estelí.
Yeltsin quien ha batallado contra su pesimismo interno y temor a un fracaso anunciado, confía en una mejoría.
“En esta serie me fue mal, pero tengo la esperanza de que el día de mañana saldrá todo bien. Este es mi segundo año. La influencia mediática me afecta, me tiene mal, yo no quedaré de líder, pero ojalá termine sobre los .300 de average”, agregó el jardinero derecho.
Mainor y Yeltsin, aunque perdieron un pedazo de orgullo, saben que el torneo apenas comienza.
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