MARTHA VÁSQUEZ
A puertas cerradas se realizó ayer la audiencia preliminar contra Jason Emir Juárez Rivas, acusado de violencia física, psicológica y patrimonial en perjuicio de su exnovia Maybell Espinales Flores.
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El bloqueo a los medios se dio a petición de su defensa Germán Vásquez, quien obstaculizó en todo momento el trabajo del reportero gráfico de LA PRENSA, para evitar fotos del acusado.
A pesar que el juez suplente Edgardo Sandino Juárez, del Juzgado Segundo de Violencia, permitió la entrada de los medios de comunicación a la audiencia y autorizó hacer imágenes, el abogado Vásquez se opuso a la decisión del judicial.
Durante la audiencia la fiscal Eyra Girón expuso todos los hechos de violencia a los que fue sometida la víctima desde enero de este año, que culminaron con el secuestro de Espinales.
El 8 de marzo el acusado interceptó con otro carro la marcha del vehículo que conducía la víctima, se bajó para atacarla a puñetazos, patadas y retenerla por la fuerza.
En febrero, Espinales ya había denunciado la agresión de Juárez en el Distrito Dos de Policía, donde nunca le brindaron las medidas precautelares. En esa denuncia consta que Juárez le destruyó su celular, las ventanas y puerta de su casa, más dos abanicos.
Producto de la golpiza y maltrato físico y verbal del hombre, Espinales resultó con lesiones sicológicas, físicas y patrimoniales, según demuestran dictámenes de Medicina Legal.
EN PRISIÓN PREVENTIVA
El judicial después de admitir la acusación ordenó prisión preventiva a petición de la fiscal y la víctima, quien solicitó de viva voz la cárcel para su agresor “porque es excesivamente violento” y no duda que buscará intimidarla para que desista del proceso.
Maybell Espinales denunció que ha recibido mensajes de amenaza de familiares de Juárez.
“Él se ensañó conmigo a pesar que le rogaba que no me golpeara. No he dormido bien desde el 8 de marzo pensando en que puede venir a golpearme o a destruir mi casa”, dijo Espinales.
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