Se tú mismo

El proceso de madurez, al pasar de la adolescencia o juventud a la edad adulta, trae buenas cosas. Empiezas a pensar como adulto y actuar como tal.

Juan Vega Gonzales (*)

 

 

El proceso de madurez, al pasar de la adolescencia o juventud a la edad adulta, trae buenas cosas. Empiezas a pensar como adulto y actuar como tal.

 

No obstante, corremos el riesgo de perder la persona humana que llevas adentro, tu espíritu, presencia o tu energía misma por diferentes razones:

 

1. El protocolo, presiones sociales y rigurosas normas universitarias y de trabajo pueden encerrarnos en la rutina y alejarnos de nuestra propia “esencia original”.

 

2. El adulto está sometido a una serie de problemas de negocios y/o trabajo; sin tiempo para alimentar al niño que lleva adentro; el ser que contiene su yo interior.

 

3. Perdemos la perspectiva de que el tiempo presente es nuestro regalo de vida más valioso e irrecuperable que tenemos. El tiempo no para.

 

4. Si vivimos el presente preocupados por otra realidad perteneciente al pasado y al futuro, nunca podremos disfrutar del aquí y del ahora.

 

5. Vivimos la vida de otras personas, nos preocupamos por lo que otros hacen o dejan de hacer, terminamos construyendo un muro que nos separa y privando a nuestro niño interior de la alegría de disfrutar el presente.

 

6. El excesivo crecimiento de las ciudades nos aísla y convierte en “un número más”. Para muestra basta con visitar una reducida población rural, donde aunque seas un perfecto extraño para ellos, si pasas por ahí te saludan y pueden incluso, ofrecerte su hospitalidad.

 

¿Qué hacer para conservar tu esencia?

 

1. Nunca dejes de soñar, sonreír y disfrutar o jugar cada momento que puedas.

 

2. No pierdas tu capacidad de interactuar con las otras personas; haz el bien y alegra el día de los demás.

 

3. Pon en práctica tu niño interior (cómprate un juguete), disfruta lo que hacías antes en el ahora.

 

4. Decide disfrutar más el presente y ejercita cada día tu decisión.

 

5. No te preocupes de lo que no puedes controlar y ocúpate de lo que puedes cambiar. Se como el agua que fluye y sigue ante cualquier obstáculo.

 

6. Aprende a ser y deja ser a los demás.

 

Disfruten la vida y no pierdan su esencia antigua.

 

(*) El autor agradece la contribución al artículo a Juan de Dios Vega Materna.

[email protected] –

Gana aprendiendo más en: www.123libertadfinanciera.com

 

 

 

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COMENTARIOS

  1. JDCL
    Hace 13 años

    Me gusto mucho lo que escribio, yo practico eso siempre sin propo
    nermelo. Es mil veces major dar, que recibir. eso hago. Claro, no to
    dos pensamos igual.

  2. Julian Paniagua
    Hace 13 años

    Excelente Artículo, realmente nos sirve a todos.

  3. Cristina
    Hace 13 años

    Sus escritos es una escuela para todos, lo felicito.

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