Ramón Villarreal Bello
Monseñor Alfonso Alvarado Lugo pasará a retiro luego de ser párroco y rector del Santuario Nacional de Jesús del Rescate, dejando a los rivenses un legado que inició con el padre Leonel Navas López (q.e.p.d.), cuando lograron que las fiestas de Jesús del Rescate fueran las más solemnes, sin corridas de toros, sin licor, y hasta se recuperó la tradición de las carretas peregrinas que estaba por desaparecer.
¿Cuándo fue nombrado cura de la parroquia de Rivas y atender Popoyuapa, qué se propuso?
El padre Leonel Navas (q.e.p.d.), y este servidor la recibimos juntos (la parroquia de Rivas), yo no he tenido un apostolado solito en una parroquia, sino hasta que el padre Leonel fue llamado a la casa del Padre celestial, todo lo que recibimos, lo recibimos juntos, como hermanos… En 1992 llegamos y recibimos el municipio de Rivas, ahora son cinco parroquias gracias a Dios, porque tenemos más de ochenta sacerdotes (en la Diócesis de Granada) y en aquel tiempo éramos 12 sacerdotes, de esos la mayoría tenía más de 60 años y otros eran religiosos. Ahora hay sacerdotes diocesanos, sacerdotes seculares en casi todas las parroq
En 1844 hubo un terremoto que destruyó la ermita San Sebastián, ahí estaba la imagen de Jesús del Rescate que terminó en pedazos. La reconstruyeron, la llevaron a la iglesia San Francisco, y finalmente terminó en la capilla pequeña de Popoyuapa.
Las túnicas de Jesús del Rescate son el secreto mejor guardado de monseñor Alvarado. Comentó que normalmente se le cambian cada semana. “La gente se desespera por un pedacito de tela de las túnicas que Jesús ha usado, porque la usan como reliquia cuando tienen un enfermo y creo que ahora no hay que malmatarse, hay suficientes reliquias para todos, y después de los veinte vestidos que se han cortado creo que hay como diez más para cortarlos”.
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uias y para mí es un gozo, una alegría ver que eso que sembramos entre lágrimas (se ríe) ha florecido.
El padre Leonel Navas (q.e.p.d.) y usted son señalados como claves en la nueva etapa de la tradición de Jesús del Rescate, ¿qué logros se han obtenido?
En Rivas yo no tenía conciencia de lo que era Jesús del Rescate… cuando vine mi sorpresa es que yo creía que todos íbamos caminando al mismo ritmo y no. La gente respondió con un entusiasmo admirable y ese es el fruto que tenemos hoy, porque tengamos en cuenta, nosotros los animamos, nosotros los empujamos, les dimos todo el cariño que podíamos haber dado, sabiendo que somos ministros de Dios, y que Dios nos ama sin condiciones, dimos todo eso, pero en realidad los que han construido esta Iglesia de Rivas son los fieles católicos e indudablemente con una mención especial para Jesús del Rescate.
Conoció el secreto de quienes desaparecieron por un año la imagen de Jesús del Rescate ¿qué compromiso significó para usted esto?
Sabíamos (él y el padre Leonel) que se habían confabulado una serie de hombres que bajo juramento se comprometieron a no dar a conocer los nombres de los que estaban de acuerdo para esconder la imagen, porque en ese tiempo el obispo, que era un administrador de la Diócesis de Granada, decidió llevárselo (la imagen)… pero la gente de Popoyuapa dijo no, y en ese tiempo, estamos hablando de hace 77 años, con la Guardia lo buscaron y nunca lo pudieron encontrar… al inicio algunas personas lo vieron como una falta de respeto, pero en Popoyuapa lo ven de otra manera, yo ahora también lo veo de otra manera, se querían llevar a Jesús del Rescate, era como quitarle el alma no solo a Popoyuapa, sino a todo el pueblo del departamento de Rivas.
¿En qué va a ocupar su tiempo ahora que se retira del sacerdocio?
Realmente me jubilo, mejor dicho me jubilan, porque ya mis superiores tienen la opinión que ya he trabajado mucho y que debo estar gastado… Ahora yo voy a Rivas a pesar que mi parroquia es este rinconcito de Popoyuapa, voy a hacer mandados y hay gente que en medio del parque me dice ¡padre deme la bendición!, le doy la bendición, gente que en mera calle me dice ¡padre confiéseme! ahí lo confieso, hay gente que me dice ¡mire bendígame esto!, ahí lo bendigo, lo que me solicitan no me importa. Entonces yo pienso que voy a ser útil, no voy a tener la administración de una parroquia, porque eso conlleva más esfuerzo que ya 72 años no me lo permiten, pero voy a ser sacerdote hasta el último día de mi vida.
Ahora que se retira ¿en qué lugar lo pueden buscar sus feligreses?
Cuando se inicia algo es difícil, yo mismo no puedo imaginar cómo es que voy a hacer… cuando decimos jubilarnos todo mundo piensa que va a tener un salario, nosotros los sacerdotes no tenemos un salario, ni cuando el tiempo de sacerdote, ni después que vivimos de la generosidad de nuestros fieles, y cuando somos jóvenes y bellos, vivimos en la casa cural, y ahí de las limosnas, de la colaboración de la gente se paga la luz el agua la comida y todo, pero cuando dejas de ser joven y bello, y no podés ya administrar una parroquia, salís a la intemperie, pero eso de ningún modo significa que yo tenga temor, porque si Dios me ha cuidado durante los 72 años de mi vida, no tengo razón para pensar que no me va a cuidar en los pocos años que me quedan, sería realmente una injuria contra el Señor, yo sé que voy a tenerlo y sobre todo lo que más me llena es que ustedes mis feligreses me van a seguir amando.
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