Nicaragua esperaba un atuendo similar a los años anteriores. Pero uno inspirado en el tradicional festejo de Los ahuizotes captó la atención del jurado que lo evaluó, entre ellos Harry Garay, quien expresó que el diseño que lució Elizabeth Hodgson es un diseño vanguardista y diferente. Con un “concepto e historia” y esos son los aspectos que la gente debe valorar, no la fotografía en sí.
“Sabíamos que el traje daría de qué hablar y de alguna forma Nicaragua será centro de atención a nivel internacional”, dijo Garay. Agregó que “en la competencia hubo varios trajes bonitos y bien trabajados”.
Según el jurado, el vestido como todos los que van a Miss Universo va a sufrir cambios, como quitarle la calavera, componer las alas para que parezcan membrana, que el candil tenga fuego, agregarle más dorado y rojo, entre otros.
El diseñador Carlos René Cruz, quien ahora trabaja con la organización Miss Nicaragua, señaló: “Pedimos a los diseñadores que se inspiraran en lo propio, en los valores artesanales. Nicaragua no está buscando más plumas y lentejuelas, nada parecido a trajes de carnaval”.
Con base en esos criterios los diseñadores presentaron sus bocetos y la organización Miss Nicaragua los aprobó.
EN COMPETENCIA
El sábado 8 de febrero, en Metrocentro, se realizó la competencia de trajes nacionales.
El jurado, compuesto por René Fabiola Dávila, Claudia Salmerón, Luis Morales Alonso, Delwing Cruz, Harry Garay, Haydée Palacios, entre otros, tenía que buscar originalidad, impacto escénico, acabado, que el vestido fuera transportable y que representara alguna tradición del país.
“Al final es una suma. Cada uno dio su puntuación y fue el traje que más alto salió”, dijo Delwing Cruz, quien fue jurado para la elección del controversial vestido. “Yo vi el traje desde el punto de vista mediático, sabía que para bien o para mal daría de qué hablar, además que era lo que más se alejaba de lo mismo de todos los años”, agregó.
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