A ellas se les llama “jefas”, de ellas se dice que son “mandonas”. Un hombre puede ser “fuerte”, pero una mujer es “fría”. A los varones se les permite ser “ambiciosos”, a ellas se les tacha inmediatamente de “calculadoras”.
Estas dinámicas son las que quiere romper Ban Bossy (Prohibir mandona), la campaña que la ejecutiva de Facebook Sheryl Sandberg lanzó esta semana de la mano de una de las mujeres más admiradas e influyentes: la popular cantante Beyoncé, a la que niñas de todo el mundo quieren parecerse.
A los chicos se les inculca desde pequeños que deben ser confiados y firmes, que deben hacerse oír. A las chicas, en cambio, se les aconseja que sean amables y tranquilas. Se les advierte de que las “mandonas” no gustan. “Las palabras importan”, es el mensaje de fondo de la última iniciativa de Sandberg.
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