Mabel Calero
El verano ha sido tradicionalmente la mejor temporada para los pescadores, pero en 2014 la situación ha cambiado y el pescado está escaso, a tal punto que hay quienes regresan a las costas con las manos vacías.
La escasez, atribuida al uso de bombas en alta mar, ha provocado el aumento de precios del producto.
Marvin Aragón, capitán de una lancha, asegura que la escasez de peces se debe a la pesca con bombas y estima que de las 200 lanchas que hay en Casares, los pescadores de unas cuarenta que salen de noche utilizan explosivos. Los peces se alejan al escuchar las detonaciones.
“La pesca ha pasado de regular a mala, el principal problema que existe es el uso de la bomba por eso la pesca se ha venido disminuyendo y a veces solo da para el pago de la gasolina, hoy (ayer) nos quedan unos 250 córdobas entre cinco, venimos agarrando cincuenta córdobas, que no es nada ni para la comida nos da”, dijo Aragón.
“El único que puede parar esto es el Gobierno, incluso se ha platicado con la Fuerza Naval pero no hacen nada, ellos tienen el poder y la autoridad y conocen a los pescadores… el mayor problema es que están viniendo lanchas de Masachapa, hasta cuarenta lanchas y hacen zanganadas en la noche”, aseguró.
TODOS AFECTADOS
Por la escasez del producto las paneras (vendedoras de pescado que se ubican a la entrada de Casares) han tenido que subir los precios.
Doña Liliam Arias aseguró que “ahorita está caro, está saliendo poco y eso provoca que el precio suba, aparte como no está buena la pesca, muchas lanchas no salieron a pescar hoy (ayer)”, comentó Arias.
Arias, quien vende langosta, dijo que el producto le llegó más caro y que en relación a febrero de 2014, el precio ha subido veinte córdobas, de manera que ella compra a cien la libra y la vende en 120 córdobas.
Las bombas de mecha envueltas como un caramelo alcanzan en la palma de la mano y, aunque no se ven peligrosas, su uso está provocando serios trastornos en el habitat marino.
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