Simferopol/ Ucrania/ EFE
Los crimeos celebraban ayer en las calles la reunificación con Rusia, conscientes de que el referéndum de mañana es mero trámite para consumar su escisión de Ucrania.
“Estoy absolutamente convencido de que la gran mayoría de los crimeos votará el domingo a favor de la reunificación con Rusia”, aseguró ayer en rueda de prensa Serguéi Axiónov, primer ministro de Crimea.
En un simbólico gesto, las autoridades separatistas retiraron el escudo ucraniano de la fachada de la Rada Suprema en Simferopol, capital de Crimea, e izaron una enorme bandera tricolor rusa. “Esta es la nueva bandera de Crimea”, dijo orgulloso un cosaco proveniente de la región de Krasnodar, que forma parte del dispositivo de seguridad que acordona el parlamento.
El festivo ambiente electoral en Simferopol está muy alejado de la tensión que se vivió cuando tropas con pasamontañas y sin distintivos aparecieron a finales de febrero en los principales enclaves estratégicos y nudos de transporte de la península.
Ahora, el orden en las calles de Crimea corre a cargo de las milicias populares de autodefensa, cuyos efectivos recibieron autorización para portar armamento después de jurar lealtad a la República.
En las aceras, rotondas, plazas y paradas de autobús de Simferopol, los únicos carteles electorales que se ven apoyan el ingreso en la Federación Rusa. “Juntos con Rusia”, rezan los carteles, que ignoran que el 25 por ciento de los crimeos son ucranianos y un 12 por ciento tártaros, minorías que apoyan la integridad territorial de Ucrania.
En la plaza de Lenin, donde más de un centenar de efectivos de autodefensas formaban a la espera de recibir órdenes y unos motorizados enarbolaban banderas rusas, el edificio del Gobierno estaba iluminado con eslóganes que no dejan lugar a dudas sobre el futuro de Crimea.
“Crimea es Rusia”, “La casa de Crimea es Rusia” o “El futuro de Crimea está en Rusia”, señalan los eslóganes ante los que los efectivos del orden prorrumpieron en un sonoro aplauso.
En Simferopol, donde la minoría ucraniana tiene miedo a salir a la calle, no hay hueco para la opción que contempla una amplia autonomía en el seno de Ucrania, más aún después de que esta semana el parlamento separatista aprobara una Declaración de Independencia.
Aunque el Tribunal Constitucional de Ucrania declaró ayer anticonstitucional el plebiscito independentista, Axiónov insistió en que el referéndum será legal, independientemente del nivel de participación, y aseguró que la próxima semana estará formalizada legalmente la integración con Rusia, aunque el proceso político se extenderá por casi un año.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A