Wendy Álvarez Hidalgo
Si visita China Taiwán y en lugar de servirle té le ofrecen una taza de café no se sorprenda, el paladar de los taiwaneses está inmerso en una revolución frente a su propia bebida tradicional.
Su nueva generación poblacional prefiere acompañar sus tiempos de ocio con café, lo que ha provocado el florecimiento de cafeterías en la isla, favoreciendo a países como Nicaragua.
Muestra de ese beneficio es que las exportaciones de café de Nicaragua hacia Taiwán crecieron solo en 2013 casi 600% en divisas y 638% en volumen, según datos del Centro de Trámites de las Exportaciones. Este es el nivel más alto desde que el Tratado de Libre Comercio con Taipei entró en vigencia en 2008.
GRANO EN MENÚ DE CAFETERÍAS GOURMET
En el menú de las cafeterías gourmet de Taiwán, el café que se cultiva en las heladas faldas y copas de las montañas del norte de Nicaragua ocupa una posición privilegiada.
Además es el tercero a nivel de Centroamérica y la meta es lograr que Nicaragua se sitúe en el primer puesto.
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El IV Censo Nacional Agropecuario indica que en 2011 habían 44,519 cafetaleros que cultivan 180,219.7 manzanas.
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Es el caso de Mr. Brown, una tienda de café que dirige Yi-Ling Wu, quien la semana pasada estuvo de visita en Nicaragua. Ella dice que la demanda ha crecido de tal manera que los taiwaneses ahora están dispuestos a pagar “buenos precios” por un sorbo de café que sea capaz de despertar en las papilas gustativas una sensación de placer y relajación.
Los taiwaneses buscan —asegura— aquel café que conserve en su genética la calidad, suavidad, sabor y acidez perfecta. En Mr. Brown el precio mínimo por una taza de la bebida es de tres dólares (unos 77 córdobas) y en otros sitios puede llegar a los diez dólares.
Esa “buena paga”, no obstante, solo se puede conseguir con café que se cultive en tierras como las nicaragüenses y por eso a Yi-Ling no le fatiga la idea de abordar cada año un avión para volar sobre el océano por más de 14 horas para llegar a las fincas cafetaleras nacionales y amarrar contratos de compra.
Lleva seis años adquiriendo café nicaragüense y en esta ocasión la acompañó una delegación de otras cuatro empresas compradoras de café que se enteraron de la calidad del grano local y con cuya taza intentarán seducir a buena parte de los 23 millones de consumidores que tiene Taiwán.
COMPRAN TIERRAS
La nueva tendencia del consumo, en detrimento del té, ha ocasionado inclusive que varios taiwaneses dueños de tiendas de café se aventuren a comprar tierras en Nicaragua para sembrar su propio grano, afirma Isaac Tsai, director ejecutivo de la oficina comercial de Taiwán para Centroamérica.
En su país están apareciendo cafeterías que venden café exclusivamente producido en Nicaragua. “Se venden así, con ese sello, café ciento por ciento nicaragüense y lo pagan muy bien”, afirma.
“El mercado del café es muy competitivo en Taiwán y ahora todo mundo quiere vender café, pero cafés especiales”, enfatiza.
“La venta de té ha bajado muchísimo y hoy hay muchos taiwaneses que toman entre dos y tres tazas diarias”, estima.
REVOLUCIÓN DEL CAFÉ
Tsai posiblemente no esté equivocado en sus afirmaciones, porque los datos de consumo mundial de café de la Organización Internacional de Café (OIC) confirman esa revolución en Taiwán.
En sus estudios la OIC dice que desde 2000 Taiwán demanda en promedio 362,000 sacos anuales de café, más del doble de los 178,000 que consumió en los noventa.
“El consumo per cápita también ha aumentado significativamente, de 0.4 kilogramos por persona en 1990 a más de 1 kilogramo en 2012. El número de tazas consumidas se cuadruplicó entre 1999 y 2010 y el número de establecimientos de café se incrementó a más de 10,000 en ese período”, revela el informe.
Y recuerda que “la cuota de mercado de arábica en el mercado del café de Taiwán es una de las más altas de la región, estima que han superado el 60 por ciento en promedio desde 2000”.
Nicaragua produce principalmente café de ese tipo, lo que confirma el potencial que el país tiene en ese mercado asiático.
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