Alina Lorío L.
Conmocionada, pero no sorprendida, Carmen Adriana Pereira, secretaria general del sindicato Flor de Sacuanjoche y contadora de la Clínica Médica Previsional del Ministerio de Salud (Minsa), recibió notificación de una comisión para que renunciara a su cargo y como se negó, al final de la tarde la despidieron.
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Llevar la voz principal denunciando que la fusión de ambos servicios no es viable y que había “nepotismo y represión” en el Sistema de Salud en Nueva Segovia, aparentemente le costó el cargo.
“Esto es algo que ya me lo esperaba, se tardaron mucho”, dijo Pereira, quien el pasado 21 de febrero denunció junto con otros miembros del sindicato, que estaban obligando a los médicos generales a cubrir a los pacientes de la Previsional y a los que llegaban al servicio público en el Hospital Alfonso Moncada Guillén, de Ocotal.
Ese día los médicos Rommel Carrazco, Karen Zapata y Aldo Rubio dijeron que los estaban obligando a realizar turno de presencia física en el hospital, cuando devengan por turnos al llamado.
Pereira reveló que la comisión, que este miércoles llegó a la clínica acompañada de Rosa Irías, secretaria general del Sindicato de Fetsalud a nivel departamental, le manifestó que había cometido faltas y que una salida honorable era que renunciara, mientras le mostraron los resultados de una supervisión financiera que en ausencia de todo el personal hicieron funcionarios del Silais de Nueva Segovia.
“No me da aflicción irme, sino me da aflicción saber que después de mí irán otros y otros, nosotros hemos pedido una verdadera auditoría, pero no renunciaré y así se los hice saber a ellos, esperaré que ellos me despidan aún por encima del fuero sindical que me protege”, manifestó indignada por la mañana. Por la tarde recibió su carta de despido.
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