Max L. Lacayo

Los cómplices del dictador

El actual gobierno de Nicaragua se debate entre la inestabilidad propia de los sistemas dictatoriales y los esfuerzos del presidente inconstitucional Daniel Ortega para afianzar su control sobre la sociedad. Este, igual que todos los dictadores está inmerso en una lucha contra el tiempo, ya que lo único seguro de estos sistemas de gobierno es que tarde o temprano llegan a su fin.

Lo anterior tiene sus bases en la invariable realidad de que la vida de las administraciones dictatoriales depende, en gran parte, de su capacidad de posicionarse en un nivel crítico, entre el autoritarismo y el totalitarismo. De ahí que los dictadores dependen de la cruda represión como medio de seguridad y sobrevivencia.

Todo esto está en los cálculos de Ortega y es por esa razón que lo vemos tan diligente en sus esfuerzos de establecer condiciones totalitarias, con el absoluto control del Ejército, la Policía, los medios de comunicación, las organizaciones sociales y económicas, así como la movilización política.

Esta tarea de Ortega está siendo facilitada por la cooperación de otras naciones (incluyendo democracias) motivadas por sus ambiciosos cálculos y estrategias políticas y económicas, por la codicia de sectores domésticos que apuestan a la duración de esta dictadura y por individuos que solo piensan en enriquecimiento rápido. Todos de espaldas a sus responsabilidades sociales, desestimando el bienestar de futuras generaciones que eventualmente heredarán conflictos, caos y violencia. Como decía John F. Kennedy: “Aquellos que hacen imposible la revolución pacífica, hacen inevitable la revolución violenta”.

Las naciones y sectores mencionados son cómplices del dictador y cargan, en gran parte, la responsabilidad de la permanencia y capacidad de opresión de la dictadura. Los intereses egoístas de los sectores que se aproximan al dictador son justificados hipócritamente como un esfuerzo para encontrar la manera de apoyar el bienestar nacional. Hasta el más sencillo de los nicaragüenses sabe que final tienen todas las dictaduras en este país. De ahí que los que pretenden revalorizar nuestras condiciones a largo plazo, el liderazgo empresarial y el compromiso del sector privado con el desarrollo del país, solo están pretendiendo engañar a los demás. Todos sabemos hacia donde está encauzado el destino de la nación con Ortega en el poder.

Cuando esos que aspiran a intercambiar beneficios económicos por colaboración nos dicen que sus valores, voluntades, liderazgo, poder intelectual y económico contribuirían a resolver los problemas de pobreza, desigualdad de oportunidades, democratización del sistema, desarrollo económico, justicia social, etc. están siendo deshonestos, pues no hay manera que ellos puedan cambiar los objetivos del dictador, ni reorientar su empeño de esclavizar a la clase media y mantener un inflexible irrespeto por el Estado de Derecho. Las intenciones de carácter insidiosas de estos los impulsa a acercarse al régimen elogiando a la nueva clase económica y social de Nicaragua, adjudicándoles valores que no tienen, afirmando que son el resultado del progreso y esfuerzos superiores impulsados por Ortega.

En Nicaragua no existen balances que encontrar, ni objetivos por establecer, ni ideologías que considerar, ni modelos de desarrollo económico que plantear. Las respuestas, en su totalidad, provienen de una sola fuente: el capricho de Ortega. Este incluye en sus planes solamente a los que le son útiles y saben de sumisión.

El que en Nicaragua piensa a largo plazo —en términos de beneficio nacional— no puede pensar en diálogos, ni en encuentros, ni en cualquier forma de complicidad civil o empresarial con esta inestable e incuestionablemente finita dictadura. El autor es economista y escritor.

COMENTARIOS

  1. alvaro sevilla
    Hace 13 años

    Hombre Max L. Lacayo, excelente llamado a la conciencia de los nicaraguenses que viven en el pais y son colaboradores activos y pasivos con la la finita dictadura. Que sepan muy claramente que esa pasividad que han elegido es la que provoca muertos, los cuales caeran sobre sus conciencias.

  2. alvaro sevilla
    Hace 13 años

    Hombre Max L. Lacayo, excelente llamado a la conciencia de los nicaraguenses que viven en el pais y son colaboradores activos y pasivos con la la finita dictadura. Que sepan muy claramente que esa pasividad que han elegido es la que provoca muertos, los cuales caeran sobre sus conciencias.

  3. Pedro Arauz
    Hace 13 años

    Siempre das en el clavo Max, gracias.
    Creo sin embargo que a veces sobre estimamos a Ortega ya que NO tiene gran plan alguno, es pura viveza de raton. Cualquier persona con una sabiduria normal no haria lo que el hace ya que de mutuo propio nadie crea su propia trampa. Lo de Ortega no es mas que una disfuncionalidad coumun y corriente, ego barato. Esta en negacion y no tiene un apice de espiritualidad para salir de ella,el magnetism de su ego(miedo) es muy fuerte, es insignificante.

  4. Denso
    Hace 13 años

    Parece que en estos dias ya no se pueden comentar los articulos,la Prensa o alguien mas poderoso los elimina a los que critican abiertamente a los chamukos,lo unico que quiero comentar a DonMax es que al ortegato nunca le encontrara nada positivo para el pueblo,solo para los corruptos y delincuentes,asi que esta demas estudiar que es lo que ortega tiene como gober nante,ortega es solo uno que tiene el mas alto cargo del pais,como llego ahi?es la fecha y aun no logro entenderlo

  5. La Marcha hacia la victoria no se detiene
    Hace 13 años

    Y esto tan sencillo, no lo han podido comprender los zancudos complices de la supuesta oposicion. Es la oposicion politiquera la que ha validado con su participacion en elecciones fraudulentas, la dictadura de Ortega. Todos estos corruptos que han vivido de la dictadura tienen que ser enjuiciados, uno por uno. Todos sabemos, que toda dictadura cae, tarde o temprano. Asi que estos tambien saben que caeran y huiran del pais.

  6. Hace 13 años

    inefectividad de la politica exterior de los Americanos, estos oportutiscamente se unen al lado ALBATICO, por conveniencias meramente economicas. aSI, que en mi concepto, la afianzacion del regimen de los Ortega, tiene mas connotaciones internas que externas, y hay que ser tontos de capirote, para pensar que los del COSEP o AMCHAN o los PELLAS y unos cuantos otros millonarios mas nicas, van a hacer una diferencia en un cuadro politico/gobierno/militar/economico etc, que ya fue previamente

  7. Hace 13 años

    Yo creo que Nicaragua o es decir Ortega no tiene nada que ofrecerle a los llamados paises Democraticos del area, y en esta denominacion no estoy incluyendo a los ALBAS y todos sus aliados economicos Insulares que incluye al Maestro o Zen mayor Fidel de esta lista de Paises Democraticos DISFRAZADOS COMO TAL, realmente los que preocupan son aquellos que sin pertenecer bailan al mismo sonsonete que los ALBASS resuenan, y que para que no los tilden de LACAYOS del imperio, la presencia de los ALBAS y

  8. Hace 13 años

    formulado y rallado por Ortega y sus consejeros que lo rodean y las confirmaciones que le llegan dede Venezuela o CUba, a los cuales no les interesa realmente que en el pais exista ningun balance nacional, asi sean los que solicitan; sean religiosos, civiles, politicos, comerciantes etc porque eso de balance o esabilidad en el pais es simplemente una palabra soez,con pintas de fascism o golpistas. Esa es nuestra verdadera realidad

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