“Antes eran las disqueras las que dejaban sin negocio a los artistas, ahora son los mismos fans”, se lamenta Rubén Blades. El cantante recordó que su disco Siembra vendió “sopotocientos de miles” de copias, él y Willie Colón, con quien grabó este álbum, apenas recibieron “unos 500 o 1,000 dólares”. Y ahora la situación no es mucho mejor, expresó en respuesta a la pregunta de un admirador sobre piratería.
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