A sus 70 años y con más de cuatro décadas cantando, Julio Iglesias demostró en su concierto en Nicaragua, que aún conserva la picardía, la galantería y un timbre de voz sin igual, que hizo que sus fanáticos corearan la mayoría de sus canciones.
Hora y media duró el concierto. Iglesias contaba una anécdota chistosa al finalizar cada canción, lo que arrancó al público carcajadas, y no es para menos, ya que después de 35 años de no visitar Nicaragua, el baladista y romántico español cumplió con lo prometido: cantar y enamorar a los presentes con su majestuosa interpretación.
ÍNTIMAS CANCIONES
Acompañado de su orquesta, Iglesias inició cantando Amor, amor, amor , luego hizo un recorrido por sus grandes éxitos como Un canto a Galicia , una canción que dedicó a su “padre querido” y de Niña a Mujer , otra melodía que escribió para sus hijas y las hijas de sus hijas, expresó el artista.
“Cuánto tiempo ha pasado desde que canté en mi Nicaragua bella. Era un capricho para mí venir a esta tierra bendita”, exclamó el recién galardonado con el premio Récord Guiness por ser el artista latino que más discos ha vendido en la historia.
El artista entre bromas expresó que “no canto por dinero, en lo absoluto, de hecho no sé por qué pagan por venir aquí”. Pero a pesar de sus chacotas e historias, expresó que muchos de esos recuerdos que han sido parte de su vida, también son su inspiración.
“Cuando escribís y cantás canciones, y la gente te pregunta cuál es tu canción favorita, podría decir que es La vida sigue igual , porque la escribí solo para mí. Fue la primera canción que escribí en mi vida y me recuerda que siempre hay que luchar”, nostálgicamente recordó el artista.
Casi al finalizar su presentación, Iglesias afirmó que “respeto, admiro a la mujer. Su abnegación, pasión, amor por sus hijos, porque nadie quiere más a sus hijos”, para terminar con su oda a la mujer interpretó, Por el amor de una mujer.
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