[/doap_box][doap_box title=»Hasta armas en instituto» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
La subdirectora Leyla García señaló que los chavalos se daban una broma y tienen entendido que no le colocó el cuchillo. “Es un niño (el que colocó el arma blanca) que no es de alta peligrosidad. La Policía decomisó el cuchillo”, mencionó.
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Saúl Martínez
Nueve estudiantes, tres de estos mujeres, fueron trasladados a las 3:00 de la tarde de ayer a la delegación policial, luego de que una patrulla policial los encontrara en una piscina cercana al río Acome. A esa hora se supone debían estar en clases.
Aunque no consumían licor, cerca estaba una botella de ron, además en la mochila de uno de estos fueron encontrados lo que ellos llaman “morenitos”, pequeñas bolsitas de marihuana.
“Nosotros andábamos bañándonos y llegaron tres de civil, pero la Policía me halló eso, sinceramente no es mío”, dijo A.R., de 17 años.
Los tres primeros padres de familia que arribaron a la unidad policial, convocados por investigadores, se les veía sorprendidos. Declararon que sus hijos habían sido enviados a clases, que no son vagos, ni consumen estimulantes de ningún tipo.
Uno de los padres junto con su esposa dijo que asistiría a pedir explicaciones al Instituto Nacional de Chinandega.
Janeth Pérez Blandón, delegada municipal de Educación, declaró —antes de que ocurriera el traslado de los estudiantes— que conforme plan de seguridad escolar y de acuerdo con la responsabilidad social compartida, efectúan diferentes planes con la Policía, en la entrada y salida de los muchachos.
Una de las medidas, según Pérez, es revisar las mochilas de los estudiantes cuando ingresan al colegio, pero varios consultados dijeron que esto no ocurre. Se rumora que algunos chavalos entran con armas blancas y hasta con droga al centro.
Señaló que revisarán el plan de seguridad para fortalecerlo y darán curso a la conformación de la policía escolar con los padres de familia.
Respecto a los jóvenes que asisten al parque Central, aunque tienen derecho a recrearse, pidió a los padres ayudar a controlar el horario.
En el parque se les ha visto haciendo el relajo y las parejas aprovechan para dar rienda suelta a sus demostraciones de amor.
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