La basura sobre una calle cerca de la playa de Ipanema, en Río de Janeiro, Brasil, causaba malestar.
Los equipos de basureros públicos de la ciudad, que rechazaron la huelga con la que algunos de sus colegas reivindican mejoras salariales y laborales, tuvieron que trabajar ayer escoltados por la Policía por temor a los piquetes, informaron fuentes oficiales.
La Compañía Municipal de Limpieza Urbana de Río de Janeiro pidió protección.
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