AFP
La Comisión de investigación de la ONU sobre las violaciones de derechos humanos en Siria denunció el uso de los asedios y de la hambruna como estrategia de guerra por parte del régimen de Asad, en la última actualización de su informe, publicada este miércoles.
«Más de 250,000 personas están sometidas a un asedio en Siria, regularmente bombardeadas por la artillería y la aviación. Están privadas de ayuda humanitaria, de alimentos, de cuidados médicos y deben elegir entre la hambruna y la rendición», afirma el informe.
«El Gobierno emplea la técnica del asedio, instrumentalizando las necesidades fundamentales de agua, comida, refugio y cuidado médicos como elementos de su estrategia», subrayan los tres juristas comisionados por la ONU y dirigidos por el brasileño Paulo Sergio Pinheiro.
En esta actualización, que abarca desde julio de 2013 a enero de 2014, los juristas citan las operaciones militares para asediar cuarteles o zonas en la Guta, Daraya, Moadamiyet Al Sham, en el campamento palestino de Yarmuk, cercano a la capital, y en el casco antiguo de Homs.
Para aterrorizar a la población de estas zonas, las fuerzas gubernamentales detienen en retenes a personas que no forman parte de los combatientes y las someten a violencia, destaca el informe. Los grupos de oposición también recurren a esta estrategia de asedio contra Nubul y Al Zahra en la provincia de Alepo y en el valle de Al Ghab en la provincia de Hama, señala.
Esta comisión de investigación, creada por la ONU en septiembre de 2011, registra los crímenes de guerra y, en algunos casos, crímenes contra la humanidad cometidos en la guerra, que en tres años ha causado más de 140,000 muertos.
Como el Gobierno sirio no le ha autorizado a viajar al país, se basa en testimonios, en imágenes por satélite, documentos visuales e informaciones recabadas por varias organizaciones. Para su actualización, ha contado con 563 nuevos testimonios, lo que eleva a más de 2,600 los recabados desde 2011.
Pinheiro afirmó que se han agregado nombres a la lista de la ONU, no publicada, sobre los autores de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad para intentar llevar a sus autores ante la justicia.
La comunidad denuncia una vez más la inacción de la comunidad internacional y, en particular, del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el único que puede recurrir a la Corte Penal Internacional.