MARTHA VÁSQUEZ
Se les puede ver comiendo sentados en la cuneta de la entrada principal al Complejo Judicial Central de Managua o haciendo fila para ser revisados antes de ingresar al auditorio donde generalmente se desarrollan los juicios por narcoactividad.
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Algunas veces se les ve cansados, otras veces nerviosos, pero siempre fieles a su tarea. Estos son los familiares de los 25 procesados en el caso conocido como Operación Sur Dos o Temis, que finalizó el sábado 1 de marzo de 2014 a las 5:00 de la mañana.
“Los sacrificios se hacen por la sangre, no importa que vengamos a aguantar hambre, frío, viajando solo con lo del pasaje”, expresó Fátima Auxiliadora Castro, hermana de Eduardo Guevara, uno de los procesados por crimen organizado, lavado de dinero y financiamiento al narcotráfico.
Fátima lleva un año —desde que la Policía capturó a su hermano— viajando de San Jorge (municipio de Rivas) hasta Managua, todos los días de juicio y de visita en el Sistema Penitenciario Nacional conocido popularmente como La Modelo. “No hay pruebas contundentes contra él, pero tenemos que acompañarlo durante el proceso judicial”, insiste la hermana de Castro.
JUEZ COMPETENTE
Para esta ciudadana y el resto de familiares de los procesados, el traslado de los reos hasta Managua es injusto porque consideran que deben ser procesados en Rivas, pero el Ministerio Público, la Procuraduría General de la República y jueces de Managua han dejado claro en muchas ocasiones que sí tienen competencia territorial porque el Código Procesal Penal (CPP) así lo dispone.
“Para venir hasta aquí gastamos 300 córdobas por persona en pasajes, sin meter la comida. Nosotros aguantamos hambre, sol, dormimos mal y con muchas dificultades económicas”, dijo Maribel Arcia Castro, esposa de Jorge Luis López, uno de los declarados culpables por narcotráfico.
Según el artículo 23 del CPP, hay reglas supletorias para definir la competencia territorial del juez que debe conocer el caso. En este sentido los jueces han argumentado el numeral uno que dice que el juez competente será el del lugar donde se ejecutó la última parte de la acción y el numeral tres que dice que el juez competente será donde tenga su sede la oficina del Ministerio Público que ha procedido a la investigación y persecución del delito.
“La competencia territorial no es antojadiza, los cabecillas de esta estructura que se dedica al narcotráfico y crimen organizado viven en Managua y desde aquí dirigían sus operaciones. Además, la Unidad especializada de Crimen Organizado de la Fiscalía que dirige la investigación tiene su sede acá en Managua”, expresó en su momento el fiscal Giscard Moraga, durante una audiencia especial por un incidente promovido por algunos abogados de Rivas por falta de competencia territorial en el caso Operación Temis.
Sin embargo, algunas defensas como María Esperanza Peña son del criterio que el juez competente para estos procesados sería el de Rivas, de acuerdo con el artículo 22 del CPP. “Es una arbitrariedad despojar de su juez natural que sería el de Rivas, puesto que es en Rivas el lugar de indicación de los supuestos ilícitos”, dijo Peña.
La jurista agregó que esta situación de traslado desgasta no solo a los familiares rivenses sino a los acusados y abogados que tienen que trasladarse hasta Managua. “Abiertamente existe violación a la Constitución, la Ley penal y procesal penal y las convenciones internacionales ratificadas por Nicaragua en cuanto al respeto de los derechos y garantías procesales de los acusados. Cada proceso va arrastrando esas nulidades, esperando ser escuchados en alguna instancia superior”, recalcó la abogada.
HIJOS ABANDONADOS
Emperatriz Mena, esposa de Fidel Ángel Andino, otro de los procesados en Operación Sur Dos, viaja desde Playa Gigante, en Rivas, para poder acompañar a su marido en el juicio y poder proveerle la alimentación. “Viajo un día antes que inicie el juicio y me quedo donde unos familiares aquí en Managua. Toda la semana de juicio mis hijos quedan abandonados y mi negocito (pulpería) queda cerrado”, reprochó Mena.
Los días de juicio los familiares son sacados del auditorio unos 10 minutos antes de las 12:00 del mediodía para pasar la comida a los procesados. Los alimentos deben ser comprados en las cercanías de los juzgados, porque está prohibido meter alimentos a los juzgados, por eso no la pueden llevar desde sus casas.
“Tenemos que priorizar a los que están adentro, nosotros aguantamos hambre o compartimos comidas”, dijo Martha Obando Alvarado, quien viaja desde Peñas Blancas, en Rivas, para apoyar a su hijo Federich Marchena.
Los treinta familiares que asisten al juicio del caso operación Sur Dos o Temis aseguran que en medio de la necesidad se han conocido y se ayudan mutuamente. “Hay apoyo entre nosotros, nos vamos en el mismo taxi, compartimos comida, en fin nos ayudamos en todo lo que se pueda”, expresó Obando.
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