César Crisóstomo Barrientos, magistrado de la Corte Suprema de Justicia de Guatemala y considerado uno de los impulsores de la modernización del sistema de justicia penal en el país, se suicidó la mañana del domingo de un disparo en la cabeza, cuando caminaba con dos guardaespaldas.
Barrientos se vio afectado en los últimos meses por un escándalo de su hijo César Barrientos, procesado por delitos relacionados con la trata de personas para pederastas.
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