Félix Rivera M.
La Cooperativa de Pequeños Productores y Exportadores de Café, (Coopsaec RL) producirá en el presente ciclo 15,000 quintales de café oro, el que ya tiene vendido a sobreprecio. “Y ese sobreprecio, más otra partida extra, que nos da el comprador, es para mejoras sociales: campamentos, inodoros en vez de letrinas, cocinas, tratamiento de las aguas mieles y mucílagos”, refirió el gerente de dicha cooperativa, Justo Esquivel.
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Ya tienen construidas dos pilas grandes de tratamiento, una laguna de oxidación para las aguas mieles y mucílagos una vez despulpados, pasando el agua del café hacia una laguna grande en donde está de cinco a ocho meses en tratamiento con encimas, para luego pasar al cauce del río Cuyalí, según explica Howard García, uno de los técnicos de tratamiento de dichas aguas.
“El agua que va hacia el río Cuyalí es cuando ya ha alcanzado el PH neutro y entonces unos cinco mil metros cúbicos de agua, que pasan en tratamiento en una amplia laguna, pasan al vecino río Cuyalí’, afirma García.
Las pilas de tratamiento y la laguna están ubicadas entre las comunidades de Venecia y San Pedro de Buculmay, municipio de Jinotega, y es una de las pocas empresas cafetaleras “que tenemos este sistema de tratamiento, que es exigido por nuestra legislación ambiental, pero que casi nadie cumple… tratar estas aguas nos cuesta entre diez mil y 15 mil dólares por temporada”, añade Esquivel.
El ingeniero químico Jairo Zelaya fue el capacitador de los técnicos que manejan el tratamiento de las aguas. “Primero se hace con cal el tratamiento, para regular el PH de la materia orgánica, y después se utilizan bacterias, que tienen la misión de acelerar el proceso de descomposición de los microorganismos de las aguas mieles, son bacterias que se alimentan de la materia orgánica del mucílago”, indica el ingeniero Rodas.
El costo del tratamiento de las aguas es de aproximadamente dos dólares por quintal oro de café.