Corea del Norte deportó este lunes al misionero australiano detenido desde el mes pasado por presunta distribución de material religioso, el que llegó a Pekín en avión, constató la AFP.
«¡Estoy muy, muy cansado!», dijo al llegar al aeropuerto, por lo que ahora planea «descansar», añadió antes de ser conducido fuera de la terminal aérea por un diplomático australiano.
John Short, de 75 años de edad, había sido detenido después de distribuir panfletos religiosos (bíblicos) cristianos en un templo budista en la capital Piongyang, según había informado la agencia de prensa estatal norcoreana KCNA.
«Short reconoció que sus actos fueron crímenes imperdonables que violan nuestras leyes, ofreció una disculpa y pidió perdón», según la fuente.
El misionero había sido denunciado a las autoridades por su guía norcoreano, indicó la semana pasada su compañero de viaje, de origen chino, quien regresó entonces a Pekín.
En una muestra de la «generosidad» de Corea del Norte, y considerando su avanzada edad, se tomó la decisión de deportarlo, dijo la agencia.
Además, agregó que, al parecer, Short había distribuido panfletos religiosos en un tren subterráneo de Piongyang durante una estadía anterior, en agosto de 2012.
John Short, oriundo de Melbourne y afincado en Hong Kong, fue detenido el mes pasado por la policía en su hotel de Piongyang, acusado de haber repartido literatura religiosa, había indicado su esposa, Karen, quien fue la primera en señalar que el gobierno australiano le había confirmado la inminente liberación del misionero.
Éste, que vive en Asia desde hace 40 años, dirige una editorial en Honk Kong dedicada a publicar y distribuir Biblias, calendarios y folletos en chino y otras lenguas asiáticas.
Según la Constitución norcoreana, existe la libertad religiosa en el país, no obstante, esto es teórico en la medida que sólo pueden practicarla grupos cercanos al poder, y los misioneros occidentales son considerados elementos «sediciosos» por Piongyang.