Al arrancar la mañana, durante dos horas la empresa MPeso cumple con su promesa de mantener la gratuidad de las tarjetas de pago recargables. El resto del día los ciudadanos se ven obligados a pagar los cincuenta córdobas que vale la tarjeta.
MPeso repitió la promesa en agosto y el Instituto Regulador del Transporte del Municipio de Managua (Irtramma) la reafirmó en septiembre. Hasta ahora estas tarjetas no se brindan.
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El 22 de agosto del año pasado el Instituto Regulador del Transporte del Municipio de Managua (Irtramma) y MPeso, concesionaria del sistema de pago electrónico de los buses de la capital, se comprometieron a seguir entregando las tarjetas el tiempo necesario y hasta que todos los usuarios tuvieran la suya.
Sin embargo, quienes llegan a buscar su tarjeta por vez primera, se encuentran con la noticia de que solo es gratis de las 7:00 a las 8:30 de la mañana en la sucursal de Ciudad Jardín, y de 6:00 a 8:00 a.m. en El Zumen. Además, según explican los empleados de la empresa, esta cortesía solo se da de lunes a viernes.
NEGOCIO REDONDO
“Esto es un súper negocio. Deberían darla gratis porque quienes se inventaron esto fueron ellos (empresa y municipalidad), no la población”, se queja Angélica Rivas, habitante de Granada. Tuvo que comprar la tarjeta, explica, porque cuando no la tenía debía pagar cinco córdobas en las paradas de buses para poder trasladarse.
Haroldo Montealegre Sansón, gerente país de MPeso, no atendió nuestras llamadas telefónicas.
El problema de fondo tras los vaivenes de MPeso es que el sistema se impuso de un día para otro y nunca se explicó qué implicaba el contrato, cuáles eran las obligaciones de la empresa y cuáles las del usuario, señala el sociólogo Manuel Ortega Hegg. “Las condiciones se han venido dando por sorpresa de la gente”, apunta.
El otro conflicto, dice Ortega Hegg, es que “independientemente de que este sistema esté modernizando el transporte, no se puede pretender una modernización que sea más costosa para el usuario, pues se supone que en la medida en que la tecnología va facilitando la vida, abarata los costos”.
Para Ortega Hegg es posible que debido a que el sistema iba a resultar más caro y en consecuencia la gente lo iba a rechazar, la Alcaldía de Managua y MPeso no explicaron las reglas del juego.
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