Ucrania movilizará a sus reservistas para garantizar la seguridad y la integridad de su territorio, anunció este domingo el director del Consejo de Seguridad Nacional, después de que el Parlamento ruso autorizara el uso de la fuerza en Ucrania.
El responsable de este consejo, Andrii Parubii, dijo que el ministerio de Defensa debe «llamar a todos aquellos que las fuerzas armadas necesitan en este momento».
El objetivo de esta medida es, dijo, «garantizar la seguridad y la integridad territorial de Ucrania», tras la «violación por Rusia de los acuerdos bilaterales, en especial, respecto a la flota del mar Negro».
«El ministerio de Defensa debe organizar ejercicios de entrenamiento con los reservistas en los plazos establecidos por el Estado Mayor del ejército», añadió, sin brindar más precisiones. «Necesitamos un ejército unido», remachó.
«Di la orden de poner al ejército en estado de alerta, reforzar la protección de las centrales nucleares, aeropuertos y sitios estratégicos», declaró el presidente provisional ucraniano, Olexandre Turchinov tras finalizar una reunión del Consejo de seguridad nacional y de defensa.
No obstante, el ejército ucraniano está mal equipado, así como mal financiado.
«Estamos seguros de que Rusia no lanzará una intervención, porque esto significaría la guerra y el fin de toda relación entre ambos países», afirmó por su parte el primer ministro, Arseni Yatseniuk.
A petición del presidente ruso, Vladimir Putin, el Senado ruso autorizó el sábado el recurso a las fuerzas armadas en territorio ucraniano «hasta que se normalice la situación política en este país».
Occidente presiona a Moscú tras la autorización del Senado ruso. La víspera de la reunión de ministros de Relaciones Exteriores europeos en Bruselas, el ministro de Relaciones Exteriores griego, cuyo país ocupa la presidencia rotativa de la UE, viajará a Kiev junto a su homólogo británico, William Hague, para entrevistarse con los nuevos dirigentes ucranianos.
Por su parte, la OTAN se reunirá este domingo para discutir sobre la situación en Ucrania, anunció el sábado el secretario general de la Alianza. Anders Fogh Rasmussen dijo en Twitter que convocó a los embajadores de los 28 países miembros de la OTAN a una reunión de emergencia en Bruselas «ante la grave situación en Ucrania». «Los aliados de la OTAN harán consultas sobre la grave situación en Ucrania. El Consejo del Atlántico Norte se reunirá mañana, seguido luego por una Comisión OTAN-Ucrania», declaró el alto responsable.
Según fuentes diplomáticas, los embajadores se reunirán hacia las 12:00 GMT y la Comisión específica, tres horas más tarde.

Por su parte, Francia desea que «se suspenda la preparación de la cumbre del G8 de Sochi» prevista en junio en esta ciudad del sur de Rusia y condena «la escalada militar rusa» en Crimea, declaró este domingo el ministro francés de Relaciones Exteriores, Laurent Fabius. «Condenamos la escalada militar rusa», declaró Fabius a la radio francesa Europe 1.
Francia desea «que se suspenda la preparación del G8 de Sochi mientras los rusos no vuelvan a los principios conformes al G7 y el G8», agregó.
Larga conversación Putin-Obama
Por su parte, el presidente Vladimir Putin dijo el sábado que Rusia tiene derecho a «proteger sus intereses y a la población rusohablante» en Ucrania, en conversación con su homólogo estadounidense, Barack Obama, según un comunicado del Kremlin.
Putin evocó «la verdadera amenaza que pesa sobre la vida y la salud de los ciudadanos rusos en el territorio ucraniano», así como «las acciones criminales de los ultranacionalistas apoyados por las actuales autoridades en Kiev».
La conversación entre ambos mandatarios se centró en la «situación extraordinaria en Ucrania» y se llevó a cabo por iniciativa de la parte estadounidense.
Obama, por su parte, le dijo a su homólogo ruso durante la llamada telefónica de 90 minutos de duración que Moscú violó la ley internacional con su incursión en Ucrania, al tiempo que le advirtió de represalias de Washington y sus aliados.
La Casa Blanca dijo que Obama demandó a Putin que repliegue sus fuerzas a sus bases en Crimea y le advirtió de que si Moscú sigue violando la ley internacional, se expondrá a un mayor «aislamiento político y económico» a nivel internacional.
Obama dijo a Putin que sus acciones fueron «una ruptura de la ley internacional, incluidas las obligaciones de Rusia bajo la carta de la ONU y su acuerdo militar de 1997 con Ucrania», señaló.
«Estados Unidos llama a Rusia a disminuir las tensiones con el repliegue de sus fuerzas a sus bases en Crimea y a evitar cualquier interferencia en Ucrania», subrayó el texto.
Asimismo, el secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, advirtió a Rusia de que está poniendo en riesgo la paz y la seguridad regional al enviar tropas a Ucrania y dijo que esta acción podría tener un efecto «profundo» en las relaciones Moscú-Washington.
«A menos de que Rusia tome medidas inmediatas y concretas para disminuir la tensión, el efecto en las relaciones entre Estados Unidos y Rusia y el prestigio internacional de Rusia será profundo», dijo Kerry en un comunicado, en el que añadió que las acciones de Moscú son «una amenaza a la paz y seguridad de Ucrania y de la región en general».
Rusia aprueba la petición de intervención de Putin
La preocupación de los occidentales se manifestó inmediatamente después de que el Consejo de la Federación (Senado) ruso aprobara por unanimidad la solicitud de intervención presentada por Putin.
Según el Kremlin, Putin demandó autorizar el despliegue «en territorio de Ucrania de fuerzas armadas rusas hasta la normalización de la situación política en este País».
Esta fórmula da a entender que Rusia podría utilizar las fuerzas de la flota del mar Negro, que se encuentran en Crimea por un acuerdo entre Moscú y Kiev y cuenta con unos 20,000 efectivos con base en Sebastopol o, incluso, enviar nuevas tropas a la región.
En lo sucesivo, todo queda en las manos de Putin. «Es el presidente quien tomará una eventual decisión en este sentido», señaló su portavoz, Dmitri Peskov.
Por su parte, Estados Unidos exigió el cese inmediato de la intervención de Rusia en Ucrania durante una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de la ONU, en el que Kiev clamó por acciones para poner fin a la crisis. La embajadora estadounidense ante la ONU, Samantha Power, calificó la decisión del Parlamento ruso de «peligrosa y desestabilizadora» y acusó a Moscú de actuar sin base legal.
Varios puntos «sensibles» en Ucrania
En los puntos «sensibles», en el este y sur rusohablantes de Ucrania, han tenido lugar el despliegue estratégico de hombres armados e importantes manifestaciones prorrusas, aunque no se han registrado combates, constató la AFP.
Un centenar de personas sufrió heridas al margen de una manifestación prorrusa en Jarkiv (este), tras la que unos 300 manifestantes tomaron por asalto la sede administrativa regional. Los partidarios proocidentales y de Kiev, por su parte, se atrincheraron.
En Donetsk, feudo del presidente derrocado Viktor Yanoukovich, las autoridades señalaron que prevén realizar un referéndum sobre el estatuto de la región de Donbass, como ya está previsto en Crimea, y la bandera rusa fue izada en el Consejo regional.
Más de 10,000 personas se habían manifestado el sábado por la mañana contra el gobierno de Kiev, mientras éste acusa a Rusia de «haber desplegado en Crimea 6,000 hombres» (según el ministro de Defensa, Igor Teniuj, que menciona además 30 carros blindados).
Según Iatseniuk, Rusia quiere repetir el escenario de Osetia del Sur en 2008, refiriéndose a la región separatista de Georgia en la que lanzó una operación militar relámpago contra las autoridades de Tiflis, que se saldó con la independencia de la región.
Varios lugares estratégicos de Crimea están bajo control de hombres armados sin identificación visible, que ocupan los aeropuertos de la capital Simferopol, Sebastopol y Kirovske, así como el centro de la primera, donde la bandera rusa flamea en varios edificios oficiales.