El Producto Interior Bruto (PIB) de España progresó 0.2 por ciento en el cuarto trimestre de 2013, confirmando una tímida salida de la recesión, pero en todo el año se contrajo 1.2 por ciento, en un país minado por un desempleo récord (26 por ciento), según las cifras oficiales definitivas publicadas ayer. Esta “mejoría” es demasiado débil para permitir la creación de empleos en este país.
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