Josué Bravo
Corresponsal / Costa Rica
Tras la captura el fin de semana de Joaquín El Chapo Guzmán en México, su país, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) investiga sobre células del cartel de Sinaloa que podrían estar operando en Costa Rica, el territorio utilizado por el mexicano para mover cocaína por el resto de Centroamérica y hacia Estados Unidos.
“Efectivamente, la Sección de Estupefacientes realiza algunas investigaciones sobre células de dicho cartel de la droga que podrían estar funcionando en nuestro país, así como de otros carteles mexicanos relacionados con asuntos de drogas”, informó el OIJ por medio de la oficina de prensa.
“Las investigaciones continúan tal cual se han venido realizando. Por otro lado, el OIJ está en la mayor disposición de colaborar con las autoridades mexicanas, si así lo requieren, en lo que respecta a la información que necesiten sobre investigaciones que hayamos realizado en el país y que se encuentren concluidas”, añadió.
Costa Rica es uno de los países de Centroamérica que han servido de bodegas, centro de operaciones y enlaces como ruta de tránsito entre la droga que transportaban desde Colombia a Estados Unidos.
El año pasado, la policía fronteriza halló cerca de Nicaragua 10 armas de fuego, varios cargadores de radios, cinco millones de colones en efectivo, 230 municiones, dos escopetas calibre, nueve celulares, un GPS, 11 tarjetas telefónicas, diversas tarjetas de crédito y comida enlatada.
Dos días después, en la localidad de Limoncito de Cutris, cantón de San Carlos, los integrantes de la Policía de Fronteras descubrieron varios helipuertos y un improvisado campamento con más de 22 armas de grueso calibre y estañones con combustible, entre otras cosas.
Ambos hallazgo el Ministerio de Seguridad los asoció al cartel de Sinaloa, que durante los últimos diez años extendió sus tentáculos por el país; al punto de enviar desde México a sus integrantes para supervisar actividades delictivas y muchos de ellos cayeron presos.
El cartel de Sinaloa inició operaciones en este país a finales de la década de los 90, cuando reclutó a transportista para el traslado de drogas que luego fueron capturados, pero desde 2007, según el Ministerio de Seguridad, tentó a narcos locales que compraban barcos pesqueros y contrataban a pescadores para el trasiego de cocaína por el mar.
En esa época también hubo capturas pero la penetración fue creciendo hasta llegar a Alejandro Jiménez, alias Palidejo, el costarricense detenido en Guatemala por la muerte de Facundo Cabral, pero requerido por su país acusado de dirigir una red centroamericana de narcotráfico y lavado de dólares.
Según el Ministro de Seguridad, hasta antes del Palidejo, quien sería intermediario (aunque aún falta procesarlo), los ticos aliados del cartel de Sinaloa han ocupado puestos bajos.
En Costa Rica también se alimentó el mito del Chapo Guzmán. Versiones periodísticas que citan fuentes confidenciales, hablan de que el narco mexicano habría estado al menos en dos ocasiones en Costa Rica, al tener nexos con un empresario costarricense de la zona norte con quien habría departido en una fiesta.
El Chapo habría ingresado por la zona fronteriza con Nicaragua con documentos falsos, según Diario Extra, ayudado por campesinos que al parecer recibieron algunos dólares; pero el OIJ no se refiere a este detalle.