Los ministros de Finanzas y los gobernadores de los bancos centrales de los países del G-20, reunidos ayer en Sidney, acordaron acelerar el crecimiento de la economía global en un dos por ciento durante el próximo lustro. Esto supone más de dos billones de dólares adicionales en términos reales y más empleos. No obstante, el G-20 admite que a pesar de los signos de recuperación, la economía global aún está lejos de alcanzar un crecimiento fuerte y sostenido.
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