PABLO SAN ROMÁN/AFP
Si la eslovena Tina Maze se convirtió en la reina de Sochi-2014 con sus oros en descenso y gigante, la estadounidense Mikaela Shiffrin pasó ayer a ser la princesa de los Juegos al proclamarse, con 18 años, un récord de precocidad, campeona olímpica de eslalon.
Shiffrin, la esquiadora más joven en conseguir el título en esta disciplina, con 18 años y 345 días, superó en el podio de la prueba a las austríacas Marlies Schild (plata) y Kathrin Zettel (bronce).
Schild terminó a 53 centésimas de la ganadora y ganó su cuarta medalla olímpica en tres ediciones. En Vancouver-2010 también fue plata.
Zettel, por su parte, quedó a 81 centésimas de segundo de Shiffrin, mientras que la cuarta posición fue para la alemana Maria Hoefl-Riesch.
“Ha sido un sueño para mí durante mucho tiempo. Estoy muy feliz con este triunfo, y contenta de compartir podio con Marlies y Kathrin”, declaró la vencedora.
Shiffrin sigue sumando récords de precocidad, tras ganar el título mundial en 2013 en Schladming, con 17 años, pero había logrado una decepcionante quinta plaza en el eslalon gigante de Sochi.
El esquí alpino ha perdido provisionalmente a su reina, la estadounidense Lindsey Vonn, con problemas en la rodilla derecha, pero Shiffrin es sin duda la princesa de las pistas.
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