WASHINGTON/AFP
Unos doscientos manifestantes solicitaron a la Organización de Estados Americanos (OEA) que aplique la Carta Democrática Interamericana y denuncie las violaciones de derechos humanos en Venezuela, durante una protesta este miércoles frente a la sede del organismo en Washington.
Los manifestantes iban ataviados con banderas venezolanas y portaban numerosas pancartas en las que se leía «OEA, OEA haga su tarea», «Decimos no a la dictadura SOS Venezuela» y «Venezuela está luchando por su libertad».
Puertas adentro de la OEA, representantes de los países miembro discutieron durante un Consejo Permanente la situación en Venezuela, donde cuatro personas murieron en dos semanas de violentas protestas contrarias al gobierno del presidente Nicolás Maduro.
«Ya basta que la OEA esté volteando sus ojos hacia un lado», dijo María Brito del grupo A Voice for Democracy in Venezuela, que entregó la solicitud ante el organismo.
La carta fue firmada por seis integrantes de esa organización pero parecía contar con el apoyo del grupo de manifestantes, congregados bajo un sol radiante frente al edificio Casa de las Américas, a pocos pasos de la Casa Blanca y el monumento a George Washington.
«En Venezuela no hay comida pero sí hay violencia y balas para matar al pueblo», resumió a la AFP Rafael Castillo, un joven estudiante, «implorando» a la OEA que se pronuncie sobre esa situación.
«Están tomando el modelo cubano: amedrentamiento a los medios hasta que desaparecen», señaló Ricardo Montiel.
Otra pancarta increpaba directamente al secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, y le exigía «hacer algo y aplicar la cláusula democrática» establecida en la Carta Democrática Interamericana del organismo.
«Ya por ahí se coló algo, la Carta Democrática», alertó por su parte el embajador venezolano, Roy Chaderton, durante el foro regional.
«Están tratando de utilizarla desde hace años (…) todavía no han podido y están buscando voluntarios en nuestra comunidad latinoamericana y del Caribe», denunció.
Varios gobiernos de la región han expresado su apoyo a Maduro, aunque Caracas receló de la preocupación expresada por Washington y Bogotá.
– Rezos y silencio –
Los manifestantes dedicaron rezos y minutos de silencio por los fallecidos en las protestas, y se enteraron del último parte: Génesis Carmona, una reina de belleza de 21 años, se convirtió en la cuarta víctima fatal tras recibir un disparo en la cabeza la noche del martes en disturbios en la ciudad de Valencia (norte) Algunos cargaban fotos de los dos estudiantes asesinados la semana pasada, y pedían la liberación de los manifestantes detenidos y del dirigente opositor Leopoldo López, quien se entregó a la justicia el martes tras ser acusado de terrorismo.
También denunciaban los resultados económicos de Maduro -una inflación anualizada de 56,3% y escasez de varios productos-, así como la creciente criminalidad y la censura en los medios de comunicación.
«Venezuela está al revés», apuntó Montiel, con el tricolor venezolano invertido.
Del otro lado de la calle, una quincena de ciudadanos de distintos países latinoamericanos portaban pancartas de «apoyo a la revolución bolivariana». Los opositores les acusaban de recibir dinero del gobierno venezolano.
Pero Roberto Villaroel, un boliviano que dirigía las consignas con un altoparlante, lo negó: «Bajo ningún punto de vista. Es de conciencia».