Alina Lorío L.
Aún se desconoce quiénes y por qué motivo profanaron el pasado 13 de febrero por la noche siete tumbas del cementerio municipal de El Jícaro, llevándose cuatro de los cuerpos. La Policía investiga.
Una de las tumbas profanadas es del señor Pedro González, sepultado hace casi un mes. Otra tumba fue la de Eugenio Alvarado, la de una joven y la de un niño.
Se desconoce hasta el momento el paradero de los restos de estas personas y en el caso de las otras tumbas profanadas los tres cuerpos quedaron al descubierto, pero sus familias han reconstruido las fosas para volverlos a sepultar con mayor seguridad.
En las tumbas fue encontrada cera de candela derretida e incienso.
ATREVIMIENTO
La población de El Jícaro, pero sobre todo los familiares de los difuntos, se encuentran indignados “porque eso no es cristiano, ni de humanos, es puro Satanás, es indigno”.
Sandra Rodríguez, responsable de Servicios Municipales de la Alcaldía de El Jícaro, dijo sentirse indignada “porque esto es un atrevimiento, es un irrespeto a esos seres sagrados, como son los difuntos”.
El oficial Daniel Antonio Rodríguez Jarquín, jefe de sector de la Policía de El Jícaro, departamento de Nueva Segovia, aseguró que la institución dará pronta respuesta y hará las debidas coordinaciones con la comunidad para dar con el paradero de quienes profanaron las siete tumbas.
Muchos son los rumores entre la población sobre supuestos actos satánicos o acciones de la ciencia oculta, pero aún nada está dicho oficialmente por las autoridades encargadas de la investigación.
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