Soldados tailandeses vigilando durante una protesta contra los repetidos retrasos del Gobierno en el pago de ayudas al arroz, en Bangkok el 17 de febrero de 2014

Numerosas detenciónes luego de un operativo policial contra manifestantes en Bangkok

Dos personas murieron y decenas resultaron heridas en Bangkok en choques entre la policía y manifestantes que exigen la renuncia de la primera ministra tailandesa, Yingluck Shinawatra, acusada este martes de negligencia por la oficina anticorrupción. Un policía murió de un balazo y un civil sucumbió a una herida en la cabeza, indicó el centro […]

Dos personas murieron y decenas resultaron heridas en Bangkok en choques entre la policía y manifestantes que exigen la renuncia de la primera ministra tailandesa, Yingluck Shinawatra, acusada este martes de negligencia por la oficina anticorrupción.

Un policía murió de un balazo y un civil sucumbió a una herida en la cabeza, indicó el centro de socorro Erawan, que no pudo confirmar si se trataba de un manifestante.

Poco después, la Comisión Anticorrupción Tailandesa (NACC) anunció que iba a inculpar a Yingluck Shinawatra por negligencia con relación a un polémico programa de ayuda a los arroceros. Yingluck Shinawatra ignoró las advertencias de que ese programa iba a engendrar corrupción y pérdidas financieras, indicó la comisión anticorrupción. «La NACC decidió por unanimidad convocar a Yingluck Shinawatra» el 27 de febrero próximo para notificarle los cargos, indicó el comunicado de la comisión.

El programa cuestionado por la comisión, que permitía comprar el arroz a los cultivadores un 50 % por encima del precio del mercado, fue decisivo en la amplia victoria de Yingluck Shinawatra en las elecciones de 2011.

Miembros del equipo desactivador de explosivos junto al lugar donde estalló una bomba en una carretera de la problemática provincia de Narathiwat, en el sur del país, el 18 de febrero de 2014

En el transcurso del operativo lanzado durante la mañana en Bangkok, la policía detuvo a centenas de personas señaló a AFP un alto responsable. Un centenar de manifestantes fueron detenidos en el complejo del ministerio de Energía por violación del estado de emergencia impuesto en la capital, precisó el jefe del Consejo de seguridad nacional, Paradorn Pattanatabut. La policía antidisturbios fue desplegada en los alrededores de la sede del Gobierno, bloqueada por los contestatarios, agregó la fuente.

Hasta hace poco el gobierno intentaba evitar los enfrentamientos para limitar la violencia, que ya ha provocado 11 muertos. Sin embargo, el viernes comenzó un cambio de estrategia con el desalojo del campamento alrededor de la sede presidencial, que la primera ministra Yingluck Shinawatra no puede utilizar desde hace dos meses.

Puntos clave de Bangkok siguen ocupados

El operativo lanzado este martes no parece, por el momento, afectar a los campamentos instalados en otros puntos clave de la capital desde el comienzo, a mediados de enero, del movimiento estratégico de bloquear Bangkok.

Los manifestantes, cuyo número ha disminuido sensiblemente en las últimas semanas, reclaman además de la dimisión de Yingluck Shinawatra el fin de la influencia de su hermano Thaksin, que ocupó el cargo hasta 2006.

El multimillonario Thaksin Shinawatra fue derrocado por un golpe de Estado y es acusado de seguir gobernando el país desde el exilio través de su hermana. Thaksin Shinawatra sigue siendo el principal factor de división del país.

Las masas rurales y urbanas desfavorecidas del norte y noreste son fieles a Thaksin, mientras que las elites de Bangkok lo ven como una amenaza para la monarquía.

Para intentar resolver la crisis, Yingluck convocó elecciones anticipadas el 2 de febrero pasado, pero los manifestantes, que quieren sustituir el gobierno por un «consejo del pueblo» no electo, impidieron la votación en el 10 % de los colegios electorales. Los 28 diputados que no pudieron ser elegidos a causa de las protestas impiden que el Parlamento pueda disponer del quórum necesario del 95 % para poder reunirse.

En estas condiciones todavía no se ha anunciado ningún resultado, lo que prolonga el mandato de un gobierno con poderes limitados y vulnerable a una intervención de la justicia que, según los analistas, podría llevar a un «golpe de Estado judicial».

Tailandia está inmersa en una profunda crisis política. El último episodio grave, que el poder no quiere que se vuelva a repetir, tuvo lugar en 2010, cuando unos 100,000 'camisas rojas' fieles al 'clan Shinawatra' ocuparon el centro de Bangkok pidiendo la renuncia del gobierno de la época. El ejército los reprimió con un saldo de 90 muertos y 1,900 heridos.

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