Pablo Fletes/ México
Ganar en México siempre ha sido una tarea complicada para los exponentes del boxeo nicaragüense.
Pero el sábado, mientras Román “Chocolatito” González trituraba al mexicano Juan “Loquito” Kantún en Tapachula, el capitalino René “Gemelo” Alvarado hacía lo mismo con el mexicano Robinson Castellanos, en una cartelera que tuvo lugar en el Centro Internacional de Convenciones de Puerto Vallarta, Jalisco, México.
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Este triunfo de Alvarado tuvo un agregado. Noqueó a Castellanos al minuto 1:59 del noveno round, para agenciarse el cinturón plata del peso pluma, que reconoce el Consejo Mundial de Boxeo (CMB).
“La verdad es que yo siempre me sentí seguro de ganar esta pelea. Castellanos es un buen peleador, pero yo venía bien preparado y con la seguridad de llevarme este título mundial a casa”, indicó Alvarado, luego de su contundente triunfo.
“Desde que sonó la campana en el primer round, salí decidido a chocarlo y gracias a Dios, el plan de pelea que llevaba con mi entrenador Sergio González y mi equipo de trabajo, dio resultado”, reiteró el capitalino.
Alvarado no se anduvo con complejos ante el mexicano Castellanos. En el primer round salió a probar fuerzas con el ahora excampeón mundial, provocándole un corte en la ceja izquierda, producto de un recto de derecha de Alvarado, un cabezazo según la esquina de Castellanos, encabezada por el conocido entrenador Lorenzo López.
En los siguientes rounds, la estrategia de pelea de Alvarado dio resultado. Atacó con certeza al cuerpo y mermó las condiciones de Castellanos, quien a partir del cuarto round lucía completamente agotado. Es más, el mexicano visitó la lona en el arranque de la pelea, pero el referee no la consideró válida, a pesar que fue con golpes claros.
Después de una pausa en su ataque en el quinto round, Alvarado apretó en el sexto y mantuvo sometido a Castellanos, hasta que este lo doblegó en el noveno round.
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