El clérigo chií iraquí Moqtada al Sadr, cuyos hombres combatieron a las tropas estadounidenses en Irak, ha anunciado su retirada de la vida política a dos meses de las elecciones generales, en un comunicado recibido este domingo por AFP.
«Anuncio que no intervendré [más] en los asuntos políticos y que ya no hay un bloque que nos represente a partir de ahora en el gobierno o en el parlamento», afirmó Sadr, en una alusión a su corriente sadrista.
Moqtada Sadr, que fue el jefe de una milicia armada temible, es un crítico virulento del primer ministro iraquí, el chií Nuri Al Maliki, a quien ha calificado de «dictador». «Anuncio el cierre de todas las oficinas relacionadas con las actividades políticas, sociales o religiosas», agregó.
Interrogado por AFP, un responsable de su oficina dijo que nadie quería comentar este «anuncio sorpresa». Pero agregó que dudaba que Moqtada Sadr «pudiera retractarse se esta importante decisión».
Sadr argumenta en su comunicado que la decisión se debió a «la preservación de la reputación honorable de los dos mártires de la familia Sadr», su padre y otro pariente muertos durante el régimen de Sadam Husein. También explicó que su gesto buscaba «poner fin a cualquier corrupción en el pasado y a la que pudiera producirse en el futuro» y que pudiera atentar contra la reputación de Sadr.