La personalidad y el estilo muy identificables de Mary Quant, con su famoso flequillo moreno esculpido por Vidal Sassoon, contribuyeron a hacer de ella la creadora de moda más célebre de Inglaterra.

Oda a la mujer y a sus piernas

Figura del “Swinging London” y audaz creadora de la minifalda, la británica Mary Quant celebró el martes sus 80 años con una mirada entusiasta sobre la moda actual “dedicada a las piernas” y sobre la condición femenina.

Figura del “Swinging London” y audaz creadora de la minifalda, la británica Mary Quant celebró el martes sus 80 años con una mirada entusiasta sobre la moda actual “dedicada a las piernas” y sobre la condición femenina.

Aunque confiesa cierta nostalgia de “la efervescencia y la innovación” del Londres de los años sesenta, la creadora conocida también por su corte de pelo “bob”, considera que “hoy en día es maravilloso ser una mujer”.

“Las mujeres aprovechan más que nunca sus vidas”, asegura quien revolucionó la moda femenina popularizando la minifalda, las medias de colores y el maquillaje, en una respuesta por escrito a la AFP.

[doap_box title=»REVOLUCIÓN» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Referente en la emancipación de la mujer, la minifalda revolucionó el mundo de la moda en los años sesenta.

“¡Qué horror dejarse ver las rodillas! He luchado contra esas faldas cortas. Me parecen indecentes”, declaraba en 1969 la legendaria diseñadora Coco Chanel.

Pero a Mary Quant la historia colocaría su creación como un símbolo de reivindicación de la sensualidad y una forma de rebelarse.

Además de faldas y vestidos cortos, la diseñadora popularizó las medias de colores.

[/doap_box]

“SUPERWOMAN”

“Una nueva especie de superwoman ha hecho su aparición”, exclama con admiración en su última autobiografía, publicada en 2012: “Evolucionan como atletas y se sientan como hombres, con las rodillas separadas. Sus hijos adoptan el apellido de sus madres (…) Ellas tienen el control”.

Mary Quant es viuda, tiene un hijo, Orlando, tres nietos y vive en Surrey (suroeste de Londres). En 2000 vendió a unos japoneses su firma de cosméticos, identificada por un logotipo en forma de flor. Sus inicios en el mundo de la moda los compartió con quien sería luego su marido, Alexander Plunket Greene. Lo que primero le llama la atención fue el estilo excéntrico del atuendo del joven estudiante que conoce en los bancos de la facultad de arte de Goldsmiths en Londres.

En 1955, la pareja lanza con un amigo la primera tienda, Bazaar, en el barrio de Chelsea entonces en plena ebullición. La tienda de ropa y accesorios, junto con el restaurante abierto en el sótano, se convierte en el punto de encuentro de jóvenes y artistas. Y atrae a celebridades como Brigitte Bardot, Audrey Hepburn, Los Beatles y Los Rolling Stones.

UNA MODA JOVEN Y LÚDICA

Mary Quant crea faldas y vestidos cortos, líneas simples y colores vivos, que expone en escaparates voluntariamente extravagantes.

“Los señores con sombrero hongo golpeaban nuestro escaparate con el paraguas y gritaban ‘inmoral’ y ‘asqueroso’ al ver nuestras minifaldas y las medias, pero los clientes se agolpaban para comprar”, escribe en su autobiografía.

King’s Road, donde abrió la tienda, se transformó en lugar de desfile para las muchachas con minifalda en un ambiente de fiesta permanente característico de este “Swinging London” que tenía en Carnaby Street otro punto neurálgico.

Aprovechando el éxito, la modista inaugura una segunda tienda londinense, colabora con la cadena estadounidense de grandes almacenes JC Penney, y lanza una línea accesible para el gran público, The Ginger Group.

Adepta de las formas geométricas, círculos,  contrastes de colores e incorporación de materias como el PVC, Mary Quant promueve una moda desempolvada, lúdica y sin esnobismo.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí