AP
La Autoridad del Canal de Panamá y el consorcio de empresas a cargo de la construcción del nuevo juego de esclusas alcanzaron un acuerdo provisional para reactivar el paralizado proyecto, por una disputa contractual, aunque su cristalización dependerá de la inyección de la compañía aseguradora.
El administrador del Canal, Jorge Quijano, dijo ayer que llegó a un acuerdo sobre algunos temas durante contactos telefónicos que realizó en la víspera con los principales ejecutivos de las empresas mayoritarias del consorcio Grupo Unidos por el Canal (GUPC): la española Sacyr y la italiana Salini Impregilo. Pero señaló que la autoridad podría hacerse cargo del proyecto si no se alcanza un arreglo final esta semana.
“Tuvimos acuerdos en principio en varios de los temas… Todavía quedan algunos temas por resolver”, aseguró Quijano. Los trabajos en la ampliación cumplieron ayer una semana de paralización total, debido a la falta de un acuerdo para resolver los reclamos del consorcio, a que se le reconozcan sobrecostos por más de 1,600 millones de dólares.
El acuerdo provisional supondría aportes por parte de la ACP de 100 millones de dólares, una suma similar del GUPC, más la participación de la aseguradora Zurich American, la cual es depositaria de una fianza de cumplimiento por unos 450 millones de dólares.
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