De más a menos ha venido el Diriangén en el Torneo de Clausura de Primera División. El buen paso que traía tuvo un repentino frenazo que no se explica con exactitud qué afectó mantener el rumbo.
La tropa de Flavio Da Silva, invicta en ocho jornadas, se impuso en tres de sus primeros cuatro desafíos y en todos anotó. Sin embargo, en los últimos cuatro, dejó el casillero en blanco, aunque no recibió ningún tanto.
En el campamento del Diriangén esperan acabar con esta sequía mañana que se midan al Juventus, que comparte la cima con 13 puntos junto al Managua FC, Real Estelí y Walter Ferrreti. El partido está programado a las 8:00 p.m., en el Estadio Nacional.
“Ellos juegan más abiertos, más horizontales, atacan más y dejan espacios. En los mano a mano son más vulnerables y podemos hacer daño. Estamos trabajando para concretar los goles. En todos los partidos, buscamos cómo atacar”, resalta Juan Carlos Urbina, volante del Diriangén.
La falta de goles en el Diriangén puede tener varias razones. Una podría ser que al equipo le falta adaptación o material humano para competir con los rivales de mayor jerarquía. No marcó, tampoco recibió, ante Ferreti, Managua FC y Estelí. Igual contra el Ocotal.
“Los partidos que hemos jugado han sido muy trabados porque nos hemos enfrentado con rivales fuertes y las ocasiones que hemos tenido no las aprovechamos”, reconoce el atacante capitalino del Diriangén .
Además los delanteros del Diriangén tienen que defender más. El equipo carece de un enlace. El español Alex Alcócer no encajó en la posición. El único que aporta algo diferente es el juvenil Cristopher Argüello, cambio habitual. El volante es la gran novedad. Ha hecho un buen trabajo, pero le falta crecer. El otro juvenil, Jonathan Zapata, juega más por la banda.
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