Alina Lorío L.
El sector forestal (instituciones e industrias) negó que exista un “desmadre con la naturaleza” con los bosques de Nueva Segovia, tal y como señaló el asesor presidencial para asuntos de medioambiente, Jaime Incer.
Maximino López, productor forestal, dijo que trabajan legalmente y que el daño al bosque lo hacen quienes están haciendo tala rasa para cambio de uso de suelo o la extensión de la frontera agrícola.
“Estamos redactando una carta de invitación al doctor Incer para que converse con nosotros y nos acompañe a los sitios donde estamos manejando el bosque y explicarle con nuestros técnicos cómo aplicamos los planes de manejo y los planes de saneamiento”, reveló López, productor forestal e industrial del municipio de Mozonte.
Incer Barquero denunció lo que calificó como “alto nivel “del alto nivel de deforestación” que con el pretexto de sembrar nuevas áreas de cultivo de café están realizando en el área de la reserva natural de la cordillera Dipilto-Jalapa. El científico dijo que “aún estamos en un rango de país incivilizado, porque lo que he visto acá es una realidad brutal e inexplicable no solo de parte de los que extraen, sino de los que permiten, los que consienten, de los que falsifican documentos, también de las empresas madereras que tienen una facilidad asombrosa de sobornar a cualquiera”.
La ingeniera Silvia Castellanos lamentó que Incer no se haya aproximado a las instituciones vinculadas al sector en términos de permisología y manejo, “que debió haberlos tomado en cuenta, porque no trabajamos legalmente, nos rige una resolución ministerial y un decreto presidencial”. El alcalde de San Fernando, Melvin Ortez, aunque no especificó cómo, dijo que ya están tratando de “ponerle un alto” al despale que dueños de bosques están dirigiendo para el cambio de uso de suelo que está dañando el bosque precioso, y que se encuentra a orillas de la frontera con Honduras.
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