Ledia Gutiérrez
Psicóloga clínica
Amarse a uno mismo es, ante todo, aceptación incondicional y completa de todos nuestros aspectos.
Tenemos que empezar amando a nuestro cuerpo tal cual es, sin forzarlo a ajustarse a un modelo que nos han impuesto. Amarlo, cuidarlo y respetarlo por dentro y por fuera, incondicionalmente.
Lo siguiente es aceptar y saber expresar adecuadamente todas nuestras emociones, pues cada una de ellas cumple una función positiva, si sabemos cuál es y cómo hacerlo.
De lo contrario, nos deprimimos, sentimos ansiedad o caemos enfermos. Por eso la expresión adecuada de lo que sentimos es fundamental para llevar una vida sana y plena de vitalidad.
Pero si uno se ama a sí mismo, podrá compartir amor, y en ese compartir hay libertad, respeto, y un profundo crecimiento.
Entonces si tenemos con quién compartirlo, lo disfrutamos y lo agradecemos. Pero si no hay nadie, seguimos de todos modos felices con nosotros mismos, pues ya sabemos que el amor no depende de nadie más, sino que es nuestra condición natural, es nuestro estado de ser.
¿El amor es algo que se aprende?
Absolutamente. Todos nacemos con la capacidad de amar, pero no nos han enseñado a

desarrollarla y vivirla de un modo sano, sino todo lo contrario.
Nos han inculcado una serie de creencias que nos llevan al dolor, a la dependencia y la carencia afectiva, y por ende a relaciones enfermizas.
Por eso es necesario reeducarnos y descubrir nuevas maneras de amarnos y amar a los demás. En realidad es un arte, y como tal hay que aprenderlo y practicarlo a diario.
Hasta el próximo lunes amigos lectores. Los espero como siempre en
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