Rezaye Álvarez M.
Desde junio del 2009 hasta diciembre de 2013, al menos 32 periodistas hondureños —que en su mayoría trabajaban en medios de radio y televisión— han sido asesinados.
PEN Internacional tiene 120 capítulos en todo el mundo, y en todos los lugares donde tiene presencia defiende la libertad de prensa.
La organización está desarrollando una campaña para evidenciar las restricciones que se les han puesto a los periodistas en Rusia y se están aprovechando los Juegos Olímpicos de Invierno para destacar esta situación.
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Este tipo de datos forman parte del informe “Honduras, periodismo a la sombra de la impunidad”, elaborado por las organizaciones PEN Internacional, PEN Canadá y el Programa Internacional de Derechos Humanos de la Facultad de Derecho en la Universidad de Toronto.
La presidenta de PEN capítulo Nicaragua, Gioconda Belli, expresó que por el asesinato de esos 32 periodistas “solamente se han llevado a juicio a dos personas”.
MÁS VIOLENCIA DESDE JUNIO DE 2009
PEN Internacional a través del informe pone en relieve “el aumento de la violencia contra los periodistas tras el derrocamiento del presidente José Manuel Zelaya, en junio de 2009”.
Además evidencia la mancha de la corrupción y una cultura de impunidad que “han minado la confianza entre agencias del Estado y la confianza pública en las instituciones principales”.
Según Belli, actualmente existe “una impunidad absoluta en cuanto a la prensa en Honduras”.
OCHO DE 22 ACUSACIONES HAN SIDO ATENDIDAS
El director de Comisión de escritores en prisión, periodista Guillermo Cortés, aseguró que existen 22 acusaciones formales en la Procuraduría hondureña, sin embargo, solo ha habido ocho casos atendidos y dos en los que se han encontrado culpables.
Cortés reflexionó sobre la importancia de abordar este problema “para ver qué se puede hacer a través de los medios de comunicación, a fin de elevar el nivel de conciencia que existe sobre esto, porque es terrible”.
Belli destacó que al darle importancia a este tema se estaría ayudando a los periodistas hondureños.
Además, mencionó la existencia de una Fiscalía de Derechos Humanos a la que no le dan recursos. También hay una legislación de protección a los defensores de derechos humanos, periodistas y operadores de justicia, pero tampoco recibe ningún tipo de recursos o seguimiento.
Belli considera oportuno que con el nuevo presidente hondureño Juan Orlando Hernández se plantee esta situación para que sea enfrentada.
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