Bloomberg News
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Jorge Lischetti presentó a las autoridades una solicitud para comprar dólares el día que Argentina flexibilizó los controles. Guardó los 300 dólares que se le permitió comprar en enero en su casa de Buenos Aires, e hizo lo mismo el primer día de febrero.
Los argentinos han solicitado comprar y llevarse a su casa 223 millones de dólares desde que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner abriera la compra de dólares el 27 de enero, lo que ha exacerbado la caída de las reservas, que ya se encuentran en el nivel más bajo en siete años. Las reservas cayeron 1,100 millones de dólares desde que se flexibilizaron los controles, y la compra de dólares para ahorro representan el 20 por ciento de esa suma.
La devaluación de 19 por ciento del mes pasado y la flexibilización del control cambiario reflejan los intentos de Fernández por enfriar la operación del mercado negro, donde el peso es un 36 por ciento más barato que la paridad oficial. Los rendimientos de los bonos del país y el costo de asegurar su deuda contra un impago están cerca del nivel más alto en cuatro meses debido a que se especula que Fernández no logrará frenar la hemorragia de dólares.
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