EE.UU./AP
Los asesinatos de una empleada del consulado estadounidense en Ciudad Juárez y de otras dos personas en 2010 podrían deberse a un caso de confusión de identidad, dijeron el miércoles testigos en el juicio a un presunto miembro de una pandilla procesado por esas muertes.
En un tribunal federal en El Paso, Jesús «Camello» Chávez, exintegrante de la pandilla Barrio Azteca, dijo que entre sus tareas en el grupo estaba monitorear la comunicación de radio entre los líderes de la pandilla. Indicó que los escuchó decir que los balazos a Leslie Ann Enríquez Catton, su esposo y el marido de otra empleada fueron «un error».
Chávez testificó en el juicio a Arturo Gallegos Castrellón, acusado de ordenar los ataques a tiros del 13 de marzo de 2010 de Catton y su marido, Arthur Redfels, en Juárez, ciudad mexicana fronteriza con El Paso. También murió Alberto Salcido Ceniceros, esposo de otra empleada del consulado.
Carlos Hernández, agente del FBI, declaró que Gallegos Castrellón le dijo que las personas asesinadas en el incidente «no eran los blancos que se pretendían».Chávez declaró anteriormente esta semana que, aproximadamente unos 10 días antes del tiroteo, Gallegos Castrellón le ordenó que estuviera atento para ver si detectaba una camioneta Honda Pilot blanca que presumiblemente era usada por personas afines al cártel de Sinaloa.
En esa época, el cártel de Juárez estaba enfrascado en una guerra con el de Sinaloa, el cual intentaba obtener acceso a una de las principales rutas del narcotráfico a Estados Unidos. En 2008, Barrio Azteca había formado una alianza con la banda La Línea, el brazo armado del cártel de Juárez. Integrantes de Barrio Azteca les habían dicho a líderes de La Línea que se había detectado una Pilot blanca sospechosa con ventanillas oscuras en un área controlada por ellos.
Hernández indicó que Gallegos Castrellón le dijo que el líder de La Línea, José Antonio «El Diego» Acosta Hernández, le había dado la orden de localizar ese vehículo y matar a sus ocupantes.Salcido Ceniceros conducía una Honda Pilot blanca cuando fue baleado. Momentos antes del ataque, Salcido y los Redfel habían salido de la fiesta de cumpleaños del hijo de otra empleada del consulado. Los Redfel conducían una camioneta Toyota blanca y, de acuerdo con los fiscales, las comunicaciones por radio muestran que Gallegos ordenó que también los mataran porque iban con la gente de la Pilot.Durante los últimos dos días, Chávez narró al jurado cómo ascendió desde ser un prospecto para integrar Barrio Azteca hasta convertirse en la mano derecha de Gallegos Castrellón, uno de los líderes de la organización en Ciudad Juárez. Chávez declaró que, a medida que ascendía, tuvo que matar a tanta gente que dejó de contarla cuando llegó a 800.Para complacer a su jefe, decapitó a varias personas y despedazó a sus enemigos. La idea es que fuera «una gran noticia», afirmó.Randolph Ortega, abogado de Gallegos Castrellón, puso en tela de juicio la veracidad del testimonio de Chávez e intentó mostrarlo como un hombre egoísta que diría cualquier cosa que el gobierno estadounidense desee con tal de que le reduzcan sus 11 condenas de cadena perpetua.Ortega también dijo que Gallegos Castrellón hizo sus declaraciones al agente Hernández después que su cliente fue arrestado y trasladado a la Ciudad de México por las autoridades mexicanas. Planteó la pregunta de si la policía de ese país obligó a Gallegos Castrellón a decirle al FBI lo que declaró durante la entrevista con Hernández y otros agentes.