Cientos de opositores tailandeses volvieron a manifestarse este lunes para dejar claro que las legislativas del domingo no cambian en nada su objetivo de terminar con el Gobierno de la primera ministra, Yingluck Shinawatra, a la que acusan de estar manipulada por su hermano Thaksin.
Este lunes por la mañana todavía no se habían publicado resultados parciales de las legislativas. Tampoco estaba disponible ninguna cifra de participación y la publicación de resultados podría llevar semanas o incluso meses.
Los opositores perturbaron los comicios del domingo, impidiendo el transporte de papeletas y urnas, y forzando el cierre de 10 mil colegios electorales, el 10 % del total.
«Está claro que hay que invalidar la elección», dijo este lunes Akanat Promphan, portavoz de los manifestantes, al comienzo de la marcha. «La Constitución estipula que la elección debe celebrarse en un solo día. Pero ha sido imposible», ya que con el boicot de los opositores, las papeletas y las candidaturas se vieron bloqueadas en muchas circunscripciones, aseguró.
El partido en el poder y gran favorito, el Puea Thai, insiste, sin embargo, en que la elección se llevó a cabo en la mayor parte del país, después de tres meses de crisis política con los opositores, que no cejan en su movilización contra el Gobierno.
La oposición, una alianza de elementos ultramonárquicos y electores hartos del 'clan Shinawatra', tiene en común su odio a Thaksin Shinawatra, exjefe de Gobierno derrocado por el Ejército en 2006 y exiliado desde entonces, que según ellos sigue gobernando a través de su hermana Yingluck.
Los opositores reclaman el reemplazo del actual Gobierno por un «consejo del pueblo» no electo, y la celebración de comicios dentro de, como mucho, un año.