No sentirse representados por el Gobierno que dirige el país; encontrarse con más frecuencia con trabajadores públicos “fanáticos hasta la intolerancia”; ver una masa de ciudadanos que ignora, desconoce y en el peor de los casos no les importan los cambios que se hicieron en la Constitución Política, son sólo algunas de las preocupaciones expresadas en el conversatorio denominado “¿Por qué jodido nos debería importar la Constitución?”, convocado por los jóvenes de la agrupación Nicaragua 2.0 (N2.0).
El debate se quiso centrar en la perspectiva práctica de la enmienda más que en la perspectiva legal, para entender de qué manera las reformas constitucionales les van a afectar en la vida diaria a ellos como ciudadanos.
En el futuro pretenden ampliar este espacio de discusión a otros ciudadanos.
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Edgardo Pinell Medina, abogado, docente y principal expositor en este foro, expresó que cambiar esta realidad que vive el Estado de Nicaragua ya no es posible a través de una vía legal o jurídica, pero tampoco la solución debe ser un hecho que confronte al pueblo contra el pueblo.
Pinell expuso que por más apatía que exista para con los partidos políticos, la “solución intermedia” solo puede ser usarlos como plataforma para buscar la manera de comenzar un proceso que cambie el rumbo del país, como una de las sugerencias planteadas, en un país donde ahora es permitida la reelección consecutiva, producto de las reformas constitucionales.
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