Rezaye Álvarez M.
Ramírez espera que Resistencia sea una fuente de reflexión y debate, para que se aborde un problema que no solo es de la comunidad, sino del hombre y las acciones que este efectúa en el planeta.
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A través del documental Resistencia, líderes comunitarios de El Castillo, Río San Juan, denunciaron los problemas ambientales y sociales producto de la introducción del cultivo de palma africana en esta zona protegida del país.
Este monocultivo predomina en la zona de amortiguamiento de la reserva biológica Indio Maíz, que a su vez forma parte de la reserva de biosfera del sureste de Nicaragua.
Según el presidente de la Cooperativa de Servicios Múltiples Productores de Cacao Familias Unidas de El Castillo ( Cooprocafuc), Ambrosio González, las empresas productoras de palma africana ocupan más de 10 mil hectáreas de la zona de amortiguamiento.
Además de la palma, Alejandro Mairena, productor de Cooprocafuc, mencionó que hace unas dos semanas una empresa inició trabajos para producir cacao en dos mil hectáreas, también en la zona de amortiguamiento, lo que aumenta el temor de la población local de sufrir daños ambientales en sus comunidades.
González explicó que a diferencia de Cooprocafuc, las empresas que producen monocultivos emplean agroquímicos y hasta han explotado material selecto de un cerro, para mejorar los caminos y sacar sus productos.
Por su parte Mairena mencionó que otra situación que han vivido es que los dueños de fincas se han visto obligados a vender sus tierras a estas empresas, y luego son estos mismos campesinos los que ingresan a la zona núcleo de la reserva a deforestar y asentarse.
El director ejecutivo de Fundación del Río, Antonio Ruiz, expresó que realizan este llamado porque “no queremos llegar a la misma situación de Bosawas”.
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