Gloria Picón y Leonor Álvarez
Los militares están autorizados para reprimir. Es la afirmación que hace el diputado opositor Víctor Hugo Tinoco después de la aprobación a las reformas y adiciones al Código de Organización, Jurisdicción y Previsión Social Militar, ya que se le dan al cuerpo militar funciones de seguridad nacional que tenía la Policía Nacional.
Tinoco agregó que hasta ahora la institución militar había hecho un esfuerzo por mantenerse independiente de los “tira y encoge” de la política, pero con la reforma aprobada por los orteguistas “los están metiendo de cabeza a la política, subordinándolos a una sola persona, esto debilita a la institución militar”, dijo.
RETROCESO O MODERNIZACIÓN
La reforma fue aprobada ayer en su totalidad con el voto en contra de los diputados opositores, que consideran que dicha reforma es un retroceso en la profesionalización del Ejército de Nicaragua, al permitir la reelección del jefe del Ejército y que esta dependa de la voluntad del presidente.
Los oficialistas aseguran que se está modernizando y actualizando el instrumento jurídico de acuerdo con los “nuevos tiempos”, ya que desde su aprobación en 1994 se ha promulgado una veintena de leyes que tienen que ver con el quehacer del cuerpo militar.
Otro de los puntos negativos que señalan los opositores es que se crea las fuerzas de reserva, sin saber con qué objetivo y que además implicaría un aumento en el Presupuesto General de la República.
Sin embargo, el diputado sandinista Filiberto Rodríguez asegura que no habrá tal incremento debido a que los militares en retiro ya cuentan con una pensión y solo serían llamados si la patria los requiere.
El jefe de la bancada sandinista, Edwin Castro, justificó la reforma resaltando como positivo la ampliación en el período de la carrera militar (35-40 años) y que el general en jefe es reelegible.
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