Juan Vega Gonzales (*)
La definición de inteligencia financiera tiene que ver con los conocimientos y habilidades para manejar el dinero y obtener mejores resultados financieros.
¿Cómo podemos medirla? Un indicador sencillo de calcular es la tasa de rendimiento o ganancia que una persona consigue obtener de su dinero. Se obtiene dividiendo la ganancia que obtuvo entre el dinero que invirtió en alguna actividad (negocio, ahorro en el banco, compra de activos, etcétera).
La mayoría de las personas logra rendimientos menores al 10 por ciento (es decir recuperan por su dinero menos de lo que la inflación les gana cada año). Empresarios exitosos esperan/obtienen un rendimiento de al menos 30 por ciento por el dinero que invierten. Analicemos el porqué de la baja calificación del promedio.
La actitud ante el dinero (programación financiera que tenemos desde la infancia, el ser humano aprende por imitación y repetición de comportamientos), determina nuestras decisiones de uso de dinero y en última instancia nuestros resultados financieros.
Las actitudes se forman por la experiencia e información que recogemos desde temprana edad. Tendemos a replicar los roles y actitudes que tenían nuestros padres frente al dinero y hacia la administración de las finanzas del hogar (quién y cómo tomaba decisiones de compra e inversión).
Los valores que tenían nuestros padres frente al dinero al estilo de: “el dinero no compra la felicidad” (de hecho la pobreza tampoco la compra), pueden habernos predispuesto mentalmente para no buscar sacar a nuestro dinero más rendimiento que el que un depósito en el banco podría ofrecernos.
Las experiencias vistas y/o vividas de mal uso del dinero pueden sabotear el desarrollo de nuestra inteligencia financiera ya que crean una percepción negativa que se autorrefuerza, respecto a los errores de negocios/inversiones (“sabía que me iba a ir mal”, o “no sirvo para vender”, etc.).
Para mejorar su inteligencia financiera, la gracia está en ir cambiando las actitudes negativas hacia el dinero y transformarlas en oportunidades de mejora.
Por ejemplo ver los “errores de inversión” como parte del “proceso de aprendizaje” y tener la sabiduría de ingresar en las inversiones poco a poco, viendo y procurando aprender “desde adentro” (conocidos involucrados en el negocio), cómo funciona y qué es crítico para el éxito de esa inversión/negocio.
Mientras más cambie de actitud hacia el dinero, más aprenderá/incrementará su inteligencia financiera y mejorará el rendimiento de sus inversiones
Aprenda más en: www.123libertadfinanciera.com
Ver en la versión impresa las páginas: 2 C