Jeniffer Castillo Bermúdez
Si todas las mujeres terminaran el ciclo de la enseñanza primaria, la mortalidad materna disminuiría en un 66 por ciento en el mundo, según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
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Es decir, que la educación primaria en las mujeres ayudaría a salvar 189,000 vidas por año.
Sin embargo, el avance hacia la universalización de la educación primaria no ha sido constante en el mundo, “lo que vuelve poco probable que se logre este objetivo (universalizar la primaria) al 2015”, cita el Informe de Seguimiento de la Educación para Todos en el Mundo (EPT) 2013-2014, titulado: “Enseñanza y aprendizaje: Lograr la calidad para todos”.
Unesco realizó la presentación oficial del informe en Etiopía, donde alertó sobre la actual crisis que enfrenta la educación en el mundo.
NO HUBO AVANCES
Según la Unesco, en América Latina y el Caribe no hubo avances muy notables en el aumento de la tasa neta ajustada que se refiere a la cantidad de niños en edad correspondiente al nivel primario y que están matriculados en la escuela primaria.
“Mientras en el mundo la tasa neta ajustada en educación primaria aumentó de 84 por ciento a 91 por ciento, en los países de América Latina y el Caribe como conjunto el aumento fue apenas de 94 por ciento a 95 por ciento en el mismo período. Asimismo, el número de niños fuera de la escuela se redujo solo 24 por ciento en la región”, cita el informe de la EPT.
EL COSTO DE LA MALA EDUCACIÓN
De acuerdo con el informe, la mala educación deja al mundo una pérdida económica de 129,000 millones de dólares, pues 250 millones de niños que van a la escuela no adquieren las competencias básicas en aritmética y lectura.
En América Latina y el Caribe, aproximadamente uno de cada 10 niños en edad de asistir a la escuela primaria no está adquiriendo las competencias básicas en lectura. En el mundo, uno de cada cuatro niños no es capaz de leer una oración completa, lamenta la Unesco.
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