Gerald Hernández
Si los Gigantes de Rivas, campeones del beisbol profesional de Nicaragua, aspiran a coronarse en la segunda edición de la Serie Latinoamericana de Montería, Colombia, deberán ganar cuatro juegos en fila. En cambio, con una derrota más quedan fuera del torneo.
Los Gigantes llegan al partido de esta noche (6.30 P.M.) ante los anfitriones Tigres de Cartagena sin victorias en dos juegos. No obstante, los Tigres solo han ganado un partido, lo mismo que los panameños Indios de Urracá, mientras que los mexicanos Brujos de Tuxtlas terminaron invictos (3-0) la ronda regular y van directo a la final.
Si los Gigantes pierden esta noche, quedan fuera y los Tigres juegan mañana ante los Indios en busca del segundo clasificado a la final.
Sin embargo, si el equipo nica gana hoy, provocan un triple empate con los Tigres y los Indios, los tres con idéntico balance de 1-2.
CASO DE TRIPLE EMPATE
Según el reglamento, en caso de triple empate en el segundo lugar, se hará un sorteo, en el cual un equipo será favorecido y quedará esperando al ganador del juego entre los otros dos.
Ese equipo favorecido son los Indios de Urracá, de acuerdo al delegado nicaragüense en la serie, Ajax Delgado, quien declaró hoy a diferentes medios deportivos que en el sorteo a Panamá la sonrió la suerte.
Eso deja a Nicaragua enfrentando a Colombia a las 3:00 P:M. y el ganador va contra Panamá a las 7:00 P.M. El vencedor de este último encuentro, será el rival de los Indios de Tuxtlas en la gran final de la Serie Latinoamericana, el próximo sábado.
LARGO CAMINO
Así que para que los Gigantes lleguen hasta la final, así como lo hicieron los Tigres de Chinandega un año atrás, deben vencer hoy y mañana a los Tigres de Cartagena, y mañana por la noche doblegar a los Indios de Urracá.
Los Gigantes perdieron el primer día 15-13 ante los Indios y luego cayeron 8-7 ante los Brujos, lo que puso en evidencia la grave crisis del pitcheo pinolero, y por lo tanto se ven reducidas las posibilidades que el equipo nica consiga avanzar lejos, porque aparentemente en algún punto de este trayecto se quedarán sin brazos.
De cualquier modo, el beisbol está lleno de sorpresas y los Gigantes se aferran a un última esperanza.