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El presidente ruso Vladímir Putin pidió este martes a los responsables de la Unión Europea (UE) que no interfirieran en Ucrania y condenó implícitamente el viaje de la jefa de la diplomacia, Catherine Ashton, a Kiev.
«Creo que el pueblo ucraniano es capaz de resolver esto por su propia cuenta. (…) Rusia nunca interferirá», dijo durante una conferencia de prensa junto al presidente del Consejo, Herman Van Rompuy, y de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso.
El presidente ruso añadió que no podía imaginarse cómo respondería la UE si «en medio de una crisis en un país como Grecia o Chipre, nuestro canciller se presenta públicamente en un mítin anti europeo».
Desde hace semanas la Unión Europea envía emisarios de alto nivel para intentar mediar con las autoridades ucranianas en la crisis que se desató en el país tras el rechazo del presidente Viktor Yanukovich de firmar, a fines de noviembre, un acuerdo de asociación con la UE.
Ashton debía partir este martes por la tarde hacia Kiev adonde ya fue la semana pasada el comisario europeo de Política de Vecindad, Stefan Füle.
Este martes, luego de semanas de crisis política y enfrentamientos entre la policía y manifestantes de la oposición, Yanukovich aceptó la dimisión del primer ministro, Mykola Azarov, y de su gobierno, mientras que el Parlamento derogó una leyes que penalizaban más severamente los desbordes en las manifestaciones.
Durante la conferencia de prensa Putin también aseguró que no pediría la revisión de los «acuerdos de préstamos y energéticos» con Ucrania si la oposición gana en las próximas elecciones.
«Esto no es importante para nosotros. Después de todo mantuvimos un diáologo muy constructivo cuando (la ex primera ministra, hoy condenada, Yulia) Timoshenko era jefa de gobierno», dijo.
«Coincidimos con casi todo con ella. Para nosotros hablar con responsables de todos los poderes políticos en Ucrania no es un tema tabú», añadió.
Luego de que Yanukovich rechazara firmar el acuerdo de asociación con la UE, Rusia otorgó un préstamo de 15.000 millones de dólares, a través de la compra de obligaciones, bajó un tercio el precio del gas que le vende y levantó los obstáculos al comercio impuestos en el último año.
La UE proponía una profundización en las relaciones con Ucrania a través del acuerdo de asociación, pero todo préstamo estaba supeditado a las condiciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), como el aumento de los precios del gas para los particulares, la devaluación de la divisa nacional y la congelación de los salarios, y continuar comprando gas a precios elevados, algo que Putin no olvidó de subrayar este martes.