Un monje budista camboyano ante policías militares en una manifestación en Phnom Penh, el 27 de enero de 2014

La policía camboyana dispersa otra manifestación

La policía antidisturbios camboyana empleó este lunes fumígenos y porras eléctricas para dispersar a unos manifestantes que pedían la concesión de una licencia para una cadena de televisión independiente, en el enésimo caso de represión violenta de una protesta en las últimas semanas.

La policía antidisturbios camboyana empleó este lunes fumígenos y porras eléctricas para dispersar a unos manifestantes que pedían la concesión de una licencia para una cadena de televisión independiente, en el enésimo caso de represión violenta de una protesta en las últimas semanas.

Unos 300 manifestantes liderados por el propietario de una radio independiente, Mam Sonando, marcharon hacia el ministerio de Información para solicitar una licencia a fin de crear una cadena televisiva de información, comprobó un periodista de AFP. A las autoridades camboyanas se les acusa de conceder las licencias solo a los medios favorables al Gobierno.

La policía intervino en la protesta y varios manifestantes y periodistas, entre ellos un fotógrafo de AFP, recibieron porrazos. Algunos resultaron heridos, según defensores de los derechos humanos. «Otras emisoras de radio tienen una cadena de televisión, ¿por qué la mía, Beehive, no puede?», denunció Sonando, fuerte adversario del Gobierno.

El franco-camboyano Sonando había sido condenado en 2012 a 20 años de prisión por rebelión e incitación al uso de armas contra el Estado, pero fue liberado el año pasado tras cumplir ocho meses de prisión, después de que la justicia redujera su pena en apelación y lo condenara sólo por explotación y ocupación ilegal de un bosque.

El portavoz del ayuntamiento de Phnom Penh, Long Dimanche, indicó este lunes que la manifestación había sido dispersada porque era ilegal. «Las autoridades simplemente aplicaron la ley», afirmó.

A principios de enero al menos cuatro personas murieron cuando la policía abrió fuego contra una concentración de obreros del sector textil que estaban en huelga solicitando una mejora salarial. Las autoridades prohibieron entonces y hasta nueva orden las manifestaciones en Phnom Penh, dispersando a los partidarios de la oposición que ocupaban desde hacía semanas un parque reclamando nuevas elecciones.

En los comicios de julio de 2013 había resultado vencedor de nuevo el primer ministro, Hun Sen, en el poder desde hace casi 30 años. La oposición rechazó los resultados y denunció fraudes masivos.

El domingo hubo nuevos enfrentamientos entre la policía y los manifestantes, entre los que había monjes budistas que pedían mejores salarios para los obreros del textil y la liberación de 23 militantes detenidos a principios de enero.

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